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Verónica Schneider Siempre musa

Ex reina de belleza, actriz y modelo. Su talento se refleja en la firmeza y perseverancia. Con una carrera fortalecida en la pantalla chica, la venezolana consiguió hipnotizar a la audiencia y marcó paso a la internacionalización. Esposa y madre virtuosa. Hace poco desfiló para Dolce & Gabbana. Ahora, se prepara para una nueva etapa gracias a sus proyectos en el modelaje, así como la continuación de su faceta actoral

Por Elizabeth M. Gutiérrez G. Foto: @rubendariophoto — Maquillaje: @elizabethmua Management L @luisluyando

Una trayectoria intachable. Así podríamos definir los últimos 20 años de vida de Verónica Schneider. Su carrera comenzó desde muy joven. En 1998 se colgó la banda de Miss Monagas. Un año después, fue representante de Venezuela en el concurso Miss Mundo. Con un apellido difícil de pronunciar para algunos, pero con un rostro imposible de olvidar para todos. Sus ojos marrones y profundos, sonrisa cautivadora, una larga melena castaña y un cuerpo despampanante lograron conquistar a todos a su paso. Más adelante, llegaron varios proyectos que la encumbraron al estrellato y, gracias a ello, ostenta una exitosa presencia en televisión. Se ha paseado por diferentes historias donde ha sido la heroína y la villana. Su participación en telenovelas como: Mambo y canela, Engañada, Besos robados, Amantes, Y los declaro marido y mujer, afianzaron su popularidad. La última que realizó en su país de origen fue La viuda joven, como la perversa Abril, actuación que indudablemente quedó tatuada en la memoria de los televidentes.

Posteriormente, hace una pausa profesional para dedicarse a su familia. Pero tiempo después, nos sorprende a través de su debut en las pantallas de Telemundo con la serie Mi familia perfecta donde interpretó a Alma Izaguirre. Eso sin dejar de mencionar su faceta como modelo y los proyectos creativos que trae entre manos.

Recientemente, la poderosa firma italiana Dolce & Gabbana apostó por Schneider para lucir uno de sus diseños. Nos conmocionó con la inesperada aparición que tuvo junto a su esposo, el top model Enrique Palacios y su hijo David en el desfile de la colección masculina en la Semana de la Moda de Milán. En la pasarela se exhibió elegante, sonriente, segura y plena, con un vestido negro de encajes finos que dejaban ver su cuello, tacones puntiagudos del mismo color y relucientes labios rojos. Su hija Sarah también tuvo protagonismo en el magno evento. Es la primera vez que una familia de venezolanos se presenta en una exhibición tan afamada como esta. ¡Enhorabuena!

Proyectos no faltan. Talento tampoco. Ya camina nuevos rumbos, pues hace poco, participó en un casting para formar parte del elenco estelar de la nueva producción de Telemundo, Betty en New York. Además, muy pronto tendremos noticias de la actriz y modelo junto a la icónica firma italiana.

Verónica Schneider, una musa de singular belleza, engalana nuestra portada de esta edición. La fuerza de su propia identidad es lo que realmente le brinda la oportunidad de sobresalir. Más allá de lucir hermosa, su determinación no parece tener obstáculos para alcanzar sus metas. Ese ímpetu es el que precisamente le permite hacer transiciones significativas en su trayectoria. De acuerdo con lo que nos cuenta, su secreto es renovarse, ser algo diferente cada vez.

Se encuentra en la cúspide de su carrera. Tenemos razones de sobra para seguirle la pista en lo queda de año. Conversamos con ella sobre esta gran etapa por la que atraviesa y descubrimos los detalles sobre su nueva propuesta en el mundo del modelaje y la televisión.

—¿Cómo surge la propuesta de los diseñadores para que participaras con tu familia en el fashion show primavera-verano masculino de Dolce & Gabbana?

—Era algo que se habló unos meses atrás, pero no llegó a concretarse sino hasta días antes del desfile. Fue una propuesta que vino directamente de los diseñadores Domenico y Stefano.

—Son la primera familia venezolana en desfilar en este afamado evento, ¿qué significó para ti esta presentación?

—Para mi esposo y para mí representó un valor muy especial estar allí con nuestros hijos representando “la familia” Dolce and Gabbana por varios motivos: uno, el hecho de estar como familia en lo que representó nuestro primer trabajo juntos. Dos, caminar al lado de nuestros hijos en una de las pasarelas mas importantes de la moda. Tres, el hecho que esta firma ha sido la que más ha respaldado la carrera de Enrique alrededor de 24 años, convierte a ese desfile en un momento memorable en nuestras vidas.

—¿Alguna anécdota que desees compartir?

—Mi hija no quiso ponerse el vestido que le dieron en el fitting (negro al igual que el nuestro) y ella con mucha personalidad, le dijo a Domenico que no le gustaba el color negro, que prefería el rosa. Él con todo el amor y genialidad que lo caracteriza la convirtió en la princesa de las flores. Cambió de vestido. Agarró una corona y las flores que estaban en un jarrón de la mesa y empezó a crear junto a Sarah. Fue un momento muy especial. Vivimos el gran afecto y respeto que nos brindan siempre. Al mismo tiempo, disfrutamos de su talento e ingenio, además de la gran personalidad de nuestra princesa.

—Luego de desfilar en una de las pasarelas más importantes del mundo, ¿cuál es el próximo paso? ¿Continuarás trabajando para la marca italiana?

—Amén. Con esto reafirmé que en la vida todo es posible.

—Después de tu incursión en las pantallas de Telemundo, ¿cómo ha sido tu experiencia con Mi familia perfecta? ¿Cómo fue trabajar con el elenco de esta serie?

—¡Amé trabajar en Telemundo! Tuve la dicha de estar con un gran equipo y entre ellos muchas personas que quiero desde hace muchos años. Un elenco súper lindo, actores talentosísimos, todos nos llevamos de maravilla. Para mí todo fue muy rápido; creo que porque me la pasé muy bien. Fue una hermosa experiencia.

—Se comenta que recientemente realizaste un casting para participar en la próxima producción de Telemundo. De ser cierto, ¿podrías comentarnos de qué trata el proyecto?

El nuevo proyecto de Telemundo se llama Betty en New York y es una nueva versión de la gran novela Betty La Fea.

—En el proceso de internacionalización que te tocó enfrentar, ¿cuál fue tu mayor reto?

—La verdad, nada. Podría decirte que el acento neutro, pero no fue gran problema, porque una de mis grandes pasiones es el doblaje de voces y aquí en Miami, aunque estaba retirada de las pantallas, siempre procuré hacer lo que me gusta. Así que estaba preparada.

—Trabajas en el exterior, ante un panorama global, con actrices y modelos de otras nacionalidades, ¿cómo haces para imponer tu estilo?

—Justamente conversaba esto con una gran amiga, actriz venezolana, que me comentaba su temor de venirse a Miami por la gran competencia que hay a nivel laboral. Y si, es cierto, pero mi repuesta fue que nadie tiene lo que tú tienes, así que ese es tu gran poder: ser tú. No siempre tendrás lo que buscan, pero en algún momento llegará tu momento. Así que no hay que desistir ante un “no”.

— ¿Qué es lo más importante que has aprendido de tu carrera?

—Que todo lo que hagas debes hacerlo con entrega y pasión absoluta. De lo contrario, mejor no lo hagas.

—Exreina de belleza, actriz, modelo… ¿qué otro sueño te falta por cumplir?

—Mi gran sueño lo he cumplido a lo largo de estos 11 años de matrimonio, que ha sido construir mi familia. Sin embargo, hay muchas cosas que me dan ilusión y que son pequeños motores que me impulsan. Pero sin duda, el motor principal es mi familia.

—¿Cuál es la clave de tu éxito?

—Amar y respetar lo que hago.

—¿Prefieres ser la buena o la villana de la historia?

—La verdad, villana.

—¿Cuál es tu secreto para mantenerte activa en esta industria?

—Mantenerme en constante renovación.

—Tienes dos hijos y, sin embargo, te mantienes radiante ¿qué haces para estar en forma física y mentalmente?

—Creo que ellos son la clave. Es la felicidad. Nada da más brillo que eso.

—¿Cuál es la parte favorita de tu cuerpo?

—La mente.

—¿Tienes algún proyecto nuevo?

—Muchos, gracias a Dios.

—¿Qué te falta por realizar en este 2018?

—Creo que nada y mucho. Este año superó mis deseos del 2017. Así que sigo inventando y reinventándome.

En pocas palabras:

De no ser actriz, ¿qué serías?: bailarina o cantante.

Un libro: El loco.

Un placer culposo: el chocolate.

Tu peor miedo: paralizarme por miedos.

Una canción: Fix You de Coldplay.

Un pasatiempo: oír música.

Una prenda infalible: la sonrisa.

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