Le Club renovado
Lugares de encuentro, Urbano y Actual Marzo 7th, 2006
“El templo” como suelen llamarlo sus socios, no en vano está catalogado como uno de los grandes íconos de la noche caraqueña; y es que 37 años siendo el refugio de un selecto grupo de gente no pueden explicarse en tres líneas.
¿La noticia? Se mudan nuevamente… luego de su salida de los predios del CC Chacaíto, y de 5 años en el C.C. Letonia de La Castellana, bajo la conducción de una segunda generación de socios –Jonás Millán. Juan Carlos Godayol y Ricardo Kurten– se trasladarán al C.C. San Ignacio, donde ocuparán un lugar literalmente privilegiado.
Esta nueva mudanza obedece al intento por parte de la junta directiva de ampliar la calidad de los servicios que ofrecen, por ejemplo, el nuevo local contará con un sofisticado sistema de seguridad que permitirá el acceso privado al club, entre otros “pequeños” detalles.
Esta vez, se servirán de un espacio de aproximadamente 500 metros cuadrados, en el que aprovecharán para pintar la tradición con un aire más fresco, integrándose quizás al espíritu del nuevo centro que los acogerá. Esto no implicará un cambio en el mobiliario ni mucho menos; los íconos que está acostumbrado a ver en su bar de siempre allí estarán.
Tal y como afirma, Juan Carlos Godayol, uno de los socios y además arquitecto de la nueva versión, el espacio cuenta con las dimensiones perfectas para ofrecer las condiciones ideales de un lugar de entretenimiento premium: seguridad, estacionamiento, discreción, renovación.
En cuanto a la comida, la carta seguirá siendo una propuesta muy básica, sin complicaciones. Actualmente evalúan la posibilidad de servir almuerzos siempre y cuando la “noche” pueda tener las dimensiones a la que están acostumbrados los socios y no se mezcle con el concepto de restaurant. Para ello, cuentan además con la garantía de la experiencia: el mismo bloque de empleados de siempre, unas 20 personas, se encargará de brindar el servicio al que están acostumbrados sus visitantes.
A pesar de todas estas renovaciones el perfil de los miembros no cambiará, “cada generación ha tenido su espacio en Le Club, los domingos es día de los chamos, los jueves son más juveniles, y los viernes y sábado son completamente adultos… noches de boleros, Billo’s, y Barry White”; afirma Godayol. Eso no cambiará.
Por su parte, Jonás Millán, explica que la idea con este cambio es “tomar la batuta del club, lo que hemos aprendido durante estos 5 años para materializarlo en el nuevo local”. Un sitio que por su ubicación- ya que el centro comercial se ha convertido en un punto de encuentro para los caraqueños- pueda brindarle a los socios un lugar mucho más accesible y social, donde puedan ir a tomar un trago, celebrar sus eventos corporativos o esperar a su esposa mientras ella está en la peluquería.
Le Club
Abrió en el año 1969 fundado por Oscar “El catire” Fonseca y el fallecido Bertil Kalen; funcionó por más de 30 años en el Centro Comercial Chacaíto, hasta que el Catire decidió vender la tradicional discoteca a estos jóvenes “dueños de la noche”
que son además los dueños de Whisky Bar también en el C.C. San Ignacio y el recién inaugurado WB Maracay. Jonás es socio del café Atlantique.
Actualmente una membresía cuesta Bs. 650 mil anuales. Aunque no están cerrados para nuevas membresías, son enfáticos al decir que no se están vendiendo acciones. Para ser socio hace falta pasar por un riguroso filtro que incluye la aprobación de la junta directiva, además de estar recomendado por dos socios activos, entre otras exigencias.
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