Edgar, el malo de la película
Portada Agosto 10th, 2007
El actor venezolano estuvo unos días en Caracas para finiquitar detalles de la cinta “Cyrano Fernández”, película nacional que se estrenará en la pantalla grande a mediados de octubre y en la que además hizo el papel de uno de sus productores. Sin embargo, el motivo de esta entrevista no es ése, sino conocer sobre Paz, personaje que intentó acabar con la vida del agente Jason Bourne, en la tercera secuela de esta saga: The Bourne Ultimatum.
Mariemma Ramos Nava
santaladiabla@gmail.com
Entrevista Exclusiva para Revista Sala de Espera
Fotografía: Sarah Dunn Copyright: © 2007 Universal Studios
La recién estrenada cinta completa la trilogía sobre la vida de Jason Bourne (Matt Damon), un hombre sin memoria que poco a poco descubre ciertas habilidades que lo obligan a buscar su verdadera identidad.
Las entregas anteriores –El caso Bourne (The Bourne Identity 2002), dirigida por Doug Liman y El mito de Bourne (The Bourne Supremacy 2004), por Paul Greengrass-quien repitió en la tercera-están basadas en un best seller escrito por Robert Ludlum, y llevado a la pantalla chica en 1988 por Richard Chamberlain.
Una de las cosas más interesantes de esta saga es que el personaje se ha ido construyendo ante los ojos de los espectadores, quienes aún no tienen idea de quién es realmente el escurridizo protagonista. Toda la acción empieza cuando unos pescadores rescatan en el Mediterráneo a un hombre herido de bala. El chico despierta sin memoria y su única información es un mensaje que lleva implantado bajo la piel y que lo dirige hacia una cuenta bancaria en Zúrich. Poco a poco va recobrando retazos de su vida anterior y se da cuenta de que en el pasado trabajaba como espía y asesino de una organización secreta del gobierno americano.
Ahora él es un ex asesino profesional que quiere alejarse de su vida tormentosa. Sin embargo, al perder a su gran amor hace un último esfuerzo por deshacerse del proyecto Treadstone. Cuando cree que todo estará en calma, el titular de un diario lo hace de nuevo ser el objetivo de las autoridades. Pronto descubre que el programa que él creo ya no existe y ahora surge Blackbriar, del Departamenteo de Defensa, que también lanzó a la calle toda una generación de asesinos casi sin alma que lo buscan para matarlo.
Es así como de pronto se ve envuelto en una extraña matanza y blanco de uno de sus grandes enemigos: Carlos “El Chacal”, ¿será este el final para Bourne?
El único paso que se sabe dará con seguridad es que el año que viene el agente secreto saltará a los videojuegos gracias a un proyecto de Sierra Entertainment.
¿Cómo llegaste a la saga Bourne?
—La historia tiene por lo menos tres años, cuando hice las promociones para Domino tuve una primera reunión en Universal. Pasó el tiempo y el papel se lo ofrecen a Gael García Bernal, él lo consideró pero finalmente lo rechazó por estar complicado con la cinta que estrenó en Cannes este año. Luego de eso me lo ofrecen directamente, convirtiéndose en la primera película para la que no hice casting. Terminé Vantage Point en agosto 2006, en octubre recibí la oferta y comencé a filmar a finales de mes y terminamos este junio, tras ocho meses de filmación.
—¿Cómo fue la preparación física y emocional para hacer a Paz?
—Yo venía muy entrenado físicamente de la cinta anterior, allí hice el papel de un agente de operaciones especiales, entrené muchísimo con armamento. Para interpretar a Paz traté de adelgazar –antes tuve que aumentar casi 8 kg. de masa muscular– quise darle un look felino, mas sigiloso, de esa gente que se mueve sin que nadie los presienta. Paz y Jason vienen de la misma escuela, son la misma raza de asesinos profesionales, sólo que de distintas generaciones. Sin embargo Paz es más internacional, de esa gente que se mezcla con los locales y pasa desapercibido, y eso justamente era lo que se buscaba con el personaje.
Leí mucho sobre lavado de cerebro, condicionamiento, el libro El Verdadero Creyente de Eric Hoffer me ayudó mucho, intenté concentrarme en el perfil psicológico del personaje. Obviamente es una película de acción y ese sólo fue mi proceso para abordar intelectual y emocionalmente el papel, aunque no se haga evidente, fue mi manera de operar para crear una historia.
—¿Te identificaste con la historia de la película?
—Esa es una historia sobre la libertad y el libre albedrío. No importa cuanto intentemos redefinir al hombre, la condición humana siempre va encontrar un camino para poder abrirse y manifestarse. Acá tu tienes a unos muchachos que son entrenados para matar, a ellos los rompen como individuos para convertirlos en robots, androides, pero debajo de todo eso siempre estará un ser que nunca podrá ser suprimido. Hay muchísimos ejemplos en la historia de la humanidad que ilustran eso, por eso creo que la cinta le ha llegado tanto a la gente y ha tenido tanto éxito. Habla de algo que nos es común a todos, es tratar de recuperarnos en contra de una identidad o un ideal que está por encima de nosotros mismos.
—¿Qué tal el equipo de trabajo?
—Lo cómico de una película como esta es que de verdad te conviertes en una suerte de espía internacional, los viajes fueron insólitos. Los últimos 8 meses de mi vida viví entre Nueva York, Los Ángeles, Paris, Madrid, Marruecos, aunque las principales locaciones para mi fueron Londres y NY. Llegó un momento en que me sentía espía (dice entre risas). El equipo de trabajo fue estupendo a pesar del tamaño del proyecto, se mantuvo mucho la integridad creativa, la coherencia de la historia, tanto Matt como el director-Paul Greengrass-fueron cabezas muy comprometidas con la historia, en pocas palabras fue un gran privilegio trabajar bajo esas condiciones.
—¿Qué tal la experiencia de producir? ¿Aspiras a ser director?
—En Cyrano fui uno de los tres productores de la cinta. Esa experiencia fue la primera, y es un área que toda la vida me ha llamado la atención porque de alguna manera yo también he sido el productor de mi carrera. En cuanto a la dirección ese tema es un poco más delicado porque siento que aún me falta construir un lenguaje, no lo descarto pero por ahora quisiera concentrarme en actuar y producir.
—¿Qué proyectos tienes ahora?
—Estoy estudiando varias ofertas, vivo ahora un momento muy privilegiado en mi carrera en el que tengo la suerte de contar con ofertas directas, y digo si o no, eso para un actor siempre es un enorme privilegio. Por otro lado hay películas por las que lucho, porque el lugar en el que me encuentro ahora es mucho más competitivo que el de antes, compito con todo el mundo, no sólo contra actores internacionales o latinos. Estoy muy contento en este momento. Además estoy abierto hacia el mercado argentino, español, y como siempre he dicho, estoy más pendiente de las historias que de los países. Donde tenga la oportunidad de trabajar personajes con historias que me conmuevan, que me parezcan entrañables siempre voy a querer estar allí.
En Venezuela, por ahora no hay nada concreto, siempre he estado muy conciente de que estoy viviendo las oportunidades que estoy viviendo gracias al cine venezolano, a que el cine de mi país confió en mi y yo también aposté por él.
—Has trabajado con nombres muy pesados en Hollywood, ¿cómo has llevado eso?
—He tenido la suerte desde que llegué a EEUU de estar rodeado de gente muy talentosa y más allá del peso industrial que tengan o el peso comercial, son muy pesados desde el punto de vista artístico, por encima del status que puedan tener. A mi no me ha tocado trabajar con grandes estrellas, sino con grandes actores, y es algo que me llena de satisfacción. Al trabajar con una estrella tan grande como Matt encontré a un actor muy comprometido y preocupado por la integridad de su trabajo y del trabajo de los demás, eso es algo inspirador. Por otro lado, trabajar con un actor como William Hurt (Vantage Point) ha sido una de las escuelas actorales más importantes que he tenido. Discutir escenas con él y que me pidiera mi opinión fue maravilloso.
—Edgar, entre tanto éxito profesional, ¿cómo está ahora tu corazón?
—Mi corazón está latiendo muy fuertemente por toda esta locura, pero claro ni tan calvo ni con dos pelucas. Uno no está completamente solo, porque imagínate sería muy duro, pero una novia formal no tengo. Además no está fácil mantener una relación, aunque supongo que en el momento que te llega el amor uno busca las maneras de resolver, pero ese no es el caso ahora.
Etiquetas de Technorati: Edgar Ramirez, The Bourne Ultimatum, venezolano
Enero 8th, 2008 a las 19:47
buen actor como asesino el venezolano, una aplauso, le daba papel de malo en otra película
Enero 21st, 2008 a las 21:21
lo amo!
Julio 28th, 2008 a las 2:29
hi, my name is jason bourne and I dont know who, Im