cym_lozania_006 La falta de sueño le resta vitalidad a la piel, pero el consumo de alcohol tiende a robarle agua a las células del organismo; por eso es importante implementar una buena rehidratación desde la mañana si su ingesta fue excesiva. Beber abundante agua y jugos naturales repone los líquidos perdidos.Después de un trasnocho fiestero, recuperar la frescura perdida no es imposible. He aquí algunos trucos para lograrlo
Por Magaly Rodríguez

  • Lavarse la cara e hidratarla antes de dormir es fundamental, por más abrumador que sea el cansancio. Si la limpieza con agua y jabón resulta poco tentadora cuando el sueño apremia, al menos conviene usar toallitas limpiadoras para permitir que la piel respire mejor durante la noche.
  • Si no hubo chance de retirar el maquillaje antes de acostarse, hay que lavar a fondo el cutis con buenos limpiadores. En su defecto, también es útil hacerse una pequeña exfoliación casera con miel y avena para eliminar las células muertas.
  • Una rociada final con agua bien fría ayuda a cerrar los poros y tensa la piel. El agua de rosas tienen un efecto tonificante y refrescante, y puede guardarse en la nevera para tenerla a punto en estas situaciones.
  • Las bolsitas en los párpados inferiores son uno de los principales rasgos delatores de la fatiga en el rostro. Para combatir la hinchazón, conviene aplicar rebanadas frías y muy finas de papa o pepino sobre la zona inflamada, dejándolas reposar con los ojos cerrados de 15 a 20 minutos; los resultados son instantáneos. A falta de estos alimentos, un par de cucharillas bien frías surten un efecto similar. Las compresas de té también funcionan.
  • Si los ojos están rojos, un buen colirio permite aclararlos rápidamente. Las lágrimas artificiales los refrescan si están muy resecos.
  • Hay que usar una crema humectante ligera y de absorción rápida antes de reaplicar el maquillaje. La piel necesita recuperar la humedad perdida no sólo desde adentro, sino desde afuera.
  • Para las ojeras, un corrector bien difuminado ilumina la mirada y disimula los círculos oscuros. Para el resto del rostro, la base a emplear debe ser liviana, en capa moderada.
  • Para un cutis rozagante, el color en las mejillas es fundamental. El rubor debe aplicarse sobre los pómulos en movimientos ascendentes, con roces muy ligeros sobre la nariz y la barbilla.
  • Rizar las pestañas y aplicarles una capa fina de rímel también ayuda a dar vida a unos ojos cansados. Es recomendable evitar el delineador en estas circunstancias.
  • El maquillaje general debe ser delicado, ya que exagerar tiende a resaltar la fatiga en el rostro. Los colores a emplear sobre ojos y labios deben ser suaves y satinados para reflejar más luz.



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