La cola perfecta
Especial Mujer Mayo 9th, 2008
De día o de noche, la cola de caballo es uno de los arreglos más prácticos y sencillos para ordenar la melena. Estos son algunos consejos para refinarla
Por Magaly Rodríguez
Pocos peinados son más versátiles que una cola de caballo bien hecha: mantiene el cabello en orden, despeja la cara, combate el calor y se presta para cualquier ocasión, desde una salida al cine hasta una fiesta de gala; es un look que no deja mal a nadie y que se revaloriza según el esmero con que se elabore. Su variedad de alturas y posiciones son otro elemento que las renueva sin mucho esfuerzo: así como en los años ochenta se usaron altas, de lado y alborotadas, en los noventa fueron más bajas y discretas. Funcionan tanto para cabellos lacios como para rizados y son una solución instantánea para melenas temperamentales. Tanto en climas húmedos como en pistas de baile, la cola de caballo es uno de los pocos peinados que evitan que el pelo se alborote más de la cuenta al contacto con la humedad.
Para cabellos que necesitan un peinado elegante, la cola de caballo perfecta se hace con una melena bien desenredada. La forma más sencilla de recoger todo el cabello –sin que se formen promontorios en la coronilla– es bajar bien la cabeza y ayudarse con un cepillo. No sólo la parte superior merece atención: frecuentemente se descuida el cabello de la base, que también necesita ser peinado y muy bien recogido antes de enderezarse. Hay que asegurar la cola con una liga preferiblemente recubierta en un material suave y sin uniones metálicas, pues a la larga éstas tienden a enredarse en el cabello y a partirlo. Para ocultar la liga, basta con separar un mechón de la parte inferior y rodear toda la cola con él con varias vueltas; luego se fija a su nueva posición con horquillas y ganchitos estratégicamente escondidos, y se rocía el pelo con una capa de fijador.
Para darle un aire más osado a la cola, hay quienes baten el pelo de la coronilla para darle más volumen; luego lo recubren con un mechón frontal perfectamente peinado, para formar un pequeño copete que le dé altura. Los mechones sueltos de mediano grosor que enmarcan el rostro son otro detalle que le añade delicadeza y feminidad a este arreglo. Actrices como Nicole Kidman y Keira Knightley son expertas en demostrar cómo estos elementos aportan un aire distinguido.
Aunque parezca curioso, muchos peluqueros prefieren efectuar este peinado cuando el pelo tiene uno o dos días sin lavar, ya que la grasa natural del cabello le confiere más brillo y menos frizz al acabado. No obstante, si la melena está recién lavada y ha sido alisada con secador, es muy probable que haya que aplicar gotas de silicona o algún otro producto que ayude a controlar los pelitos voladores que provoca la estática. Para no engrasar en exceso el cabello, es importante usar una cantidad moderada y frotarlo bien sobre las manos antes de aplicarlo.
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