Bora Bora

Equipaje Septiembre 6th, 2007

eq_bora_001Si está dispuesto a vivir las mejores vacaciones o una luna de miel excepcional, Bora Bora es el destino que está buscando. Su belleza es incuestionable, ya que la isla pareciera estar suspendida en una amplia gama de tonalidades verdes y azules, sobre las cuales se levantan los famosos palafitos o “bungalows”. Sin duda alguna, se deleitará apreciando un balance excepcional entre lujo y minimalismo rodeado de un entorno natural único.
Por Karina Brocks

Esta isla está ubicada al noroeste de Tahití, aproximadamente entre Australia y América del Sur e integra el archipiélago de Sotavento en la Polinesia Francesa. El nombre original en tahitiano es Pora Pora, que significa “Primer nacimiento”.

Sus aguas son cristalinas y el tono cambia significativamente dependiendo del nivel de profundidad, por lo que se aprecian contrastes impresionantes de colores entre el mar, el cielo y sus playas con arenas blancas. En medio de este escenario, podrá distinguir perfectamente gran cantidad de peces multicolores así como un inmenso coral de arrecife que rodea toda la isla, considerada por muchos como la piscina natural más espectacular del mundo.

Historia

eq_bora_003Antiguamente, las islas de la Polinesia estuvieron gobernadas por caciques; sin embargo, con el paso del tiempo, la región fue cambiando en varias oportunidades de mapa político. A finales de 1700, los británicos intentaron regirla, logrando un control casi total del territorio. Años más tarde, hacia mediados de 1800, los franceses tomaron progresivamente varios de los archipiélagos, hasta que tras amenazas políticas y maniobras dilatorias desplazaron a los ingleses tomando posesión, en 1842, de lo que se convertiría oficialmente en la Polinesia Francesa.

Un destino único

eq_bora_005 Bora Bora deslumbra a cualquiera de sus visitantes; sin embargo, su turismo se orienta mucho hacia el romance, puesto que el entorno de la isla es ideal para compartir momentos especiales con la pareja.

Al aterrizar, los pasajeros son recibidos por grupos de residentes locales quienes les cuelgan collares de flores y les dedican las palabras de saludo de la isla, inmediatamente después son invitados a montarse en una lancha para recorrer la laguna.

Si se hospeda en los famosos bungalows polinesios o cabañas suspendidas sobre el agua, podrá relajarse a plenitud mientras le traen exquisiteces (previamente seleccionadas por usted) en pequeños peñeros.

Una vez instalado, lo ideal es que contrate una excursión, la cual puede ser gestionada desde cualquier hotel. Este tipo de excursiones le permiten conocer lo mejor de la isla sin perder tiempo. Al subir al barco podrá adentrarse un poco más al mar y luego realizará la primera parada para darle de comer a los tiburones y a las rayas. Estos animales saltan al agua y se colocan detrás de una cuerda mientras los expertos sacan la comida. Los tiburones miden alrededor de un metro y se mantienen a una distancia mínima prudencial.

Posteriormente, regresa al barco y es llevado a un jardín de corales donde puede bucear y ver de cerca a especies marinas sumamente exóticas. Luego, el barco se encamina a una playa donde podrá bañarse de nuevo en el mar mientras le preparan la comida, la cual consiste en pescado, verduras locales, frutas y dulces.

También puede realizar una excursión por tierra, ya que existe una carretera de 32 kilómetros que rodea toda la isla y le permite hacer un recorrido en 4×4. Los guías le llevarán a restos de civilizaciones antiguas o a los cañones dejados por las tropas norteamericanas durante la Segunda Guerra Mundial y desde donde puede apreciar un paisaje increíble, ideal para tomar fotografías.

Hoteles y vida nocturna

eq_bora_002 La imagen clásica de los hoteles de Bora Bora son las cabañas colocadas sobre pilotes de madera en las lagunas, siendo uno de sus atributos más alucinantes el haber hecho de cristal parte del suelo, ofreciéndole la sensación de caminar o flotar sobre el agua, además de permitirle apreciar la fauna marina que le rodea. Al despertar, o en cualquier momento del día, podrá bajar un par de escalones y zambullirse en aguas cálidas, sin necesidad de tomar algún ascensor, ir a recepción o encontrarse con alguien en el camino.

Sin embargo, debe tomar en cuenta que no todos los hoteles tienen palafitos y que la mayor parte de las habitaciones se encuentran en tierra firme. Es cuestión que haga los arreglos que sean de su interés en la agencia de viaje. Algunos de los complejos más famosos son: el hotel Sofitel Marara, el Sofitel Motu, el Maitai Polynesia y el Pearl Beach Resort.

Al caer la noche, se estila presenciar las danzas tradicionales llevadas a cabo en hoteles de lujo. En caso de querer rumbear, el bar más famoso es el del Club Med, en donde la celebración se mantiene hasta el amanecer. Si viaja durante el mes de julio, le recomendamos que no se pierda las “Fêtes de Juillet”, en las cuales se realizan carreras a pie y en canoa, festivales de canciones y danzas típicas.

La gastronomía local está basada en el marisco y el pescado de la laguna, pero también en la carne de cerdo y el arroz. Respecto a las compras, encontrará bellezas en tallas de madera, perlas negras, sombreros y esterillas tejidas a mano con hojas de pándano. Los pareos son muy famosos y se caracterizan por estar pintados por artesanos locales con colores muy brillantes.

Los atributos señalados explican por qué Bora Bora es uno de los destinos más exclusivos del mundo. Tal vez, al referirnos esta isla, las palabras queden cortas y sus fotografías se aproximen un poco más a la descripción de un lugar tan hermoso que no parece real.



Deja un Comentario

blank