Terapia floral

Cuerpos y Mentes Noviembre 7th, 2007

cym_002 Las flores de Bach son uno de los recursos homeopáticos más conocidos, pues se les atribuye la propiedad de aliviar las preocupaciones y equilibrar el espíritu. A partir de 1920, el médico inglés Edward Bach comenzó a sufrir serios problemas de salud. En un intento por encontrar su propia cura, comenzó a hacer experimentos con diferentes flores y arbustos. Durante su investigación, fue registrando los cambios positivos de ánimo –más que físicos– que estas plantas generaban, y estableció que el tratamiento oportuno de las emociones negativas era la base para mantener o recobrar la salud.
Por Magaly Rodríguez


Así recopiló los usos y aplicaciones de las 38 plantas que le parecieron más eficaces, y que son las que hoy se utilizan en la terapia floral de Bach. Uno de sus preceptos es que este sistema fuese lo más sencillo posible, y que cada individuo pudiera identificar por sus propios medios cuáles eran las flores que necesitaba según su autodiagnóstico emocional.

Según Bach, cada una de estas plantas tiene aplicaciones muy precisas y sirve para abordar una emoción específica. En teoría, no deberían mezclarse más de seis o siete a la vez. El diseño de esta terapia floral contempla el tratamiento de siete grandes categorías de emociones negativas, con los posibles matices propios de cada una. A grandes rasgos, estas alteraciones son:

  • Temor: A juicio de Bach, una amplia gama de miedos (al fracaso, a los cambios, a la pérdida de autocontrol, entre otros) puede tratarse con distintas especies botánicas. En esta categoría figuran plantas como Rock Rose, Mimulus, Cherry Plum, Aspen y Red Chestnut.
  • Incertidumbre: En esta clasificación se encuentran las crisis existenciales, la indecisión o la sensación de haber perdido el rumbo. Se usan plantas como Cerato, Scleranthus, Gentian, Gorse, Hornbeam y Wild Oat.
  • Falta de interés: Abarca a individuos que no se emocionan con vivir el presente, bien porque son excesivamente nostálgicos, resignados o con poca vitalidad, entre otros. Según cada caso, se trata con Clematis, Honeysuckle, Wild Rose, Olive, White Chestnut, Mustard y Chestnut Bud.
  • Soledad: Para personas egocéntricas, ermitañas o intolerantes con el prójimo, se usan tres plantas: Water Violet, Impatiens y Heather.
  • Susceptibilidad e influenciabilidad: Para personas sometidas, que buscan constantemente la aprobación de los demás o que se encuentran en medio de grandes cambios vitales, se usan Agrimony, Centaury, Walnut y Holly.
  • Desaliento y desesperación: Para gente en shock o con pesimismo, angustia, sufrimiento, desesperanza y baja autoestima. Se emplean Larch, Pine, Elm, Sweet Chestnut, Star of Bethlehem, Willow, Oak y Crab Apple.
  • Excesiva culpa y preocupación por los demás: Abarca a personas dominantes, posesivas y sobreprotectoras, por ejemplo. Se usan plantas como Chicory, Vervain, Vine, Beech y un agua mineral conocida como Rock Water.
  • Los terapeutas certificados en el tema, conocidos como Bach practitioners, suelen referirse a estas especies botánicas por sus nombres en inglés, pues son plantas que Bach encontró en la campiña inglesa y bajo esas denominaciones se comercializan sus esencias. Para casos de crisis o emergencia emocional, Bach inventó un compuesto llamado Rescue Remedy (remedio de rescate), que combina cinco plantas: Cherry Plum, Clematis, Star of Bethlehem, Impatiens y Rock Rose. Los escépticos aseguran que la ingesta de estas esencias ­genera simplemente un efecto placebo. Aún así, otro grupo de personas asegura haber experimentado los efectos positivos de dichas plantas.

 



Deja un Comentario

blank
Cerrar
E-mail It