Piel luminosa
Cuerpos y Mentes Septiembre 6th, 2007
Un rostro bonito no sólo es agraciado en sus rasgos, sino que además tiene una piel lozana, rozagante, que parece brillar desde adentro. ¿Cuáles son los hábitos necesarios para obtener un cutis así?
Por Magaly Rodríguez
1) Beber suficiente líquido: El secreto para un cutis radiante no consiste solo en usar muchas cremas, sino en saber hidratarse desde adentro. Al tomar los famosos ocho vasos diarios de líquido, los beneficios para la piel no se harán esperar: las células estarán recibiendo toda el agua que necesitan y la resequedad no hará de las suyas con pequeñas arrugas por falta de elasticidad. Beber líquido en cantidad suficiente es aún más necesario entre quienes hacen ejercicio y sudan abundantemente.
2) Consumir alimentos antioxidantes: Si el propósito es obtener un rostro bien nutrido, conviene incluir en la dieta muchos alimentos que combatan los radicales libres. Los vegetales verdes y las frutas cítricas son excelentes fuentes de vitaminas y oligoelementos, que reducen el impacto dañino de la polución y los rayos ultravioleta. Cinco raciones diarias, repartidas a lo largo de las comidas, cumplen con este saludable requisito.
3) Usar jabones suaves: No es aconsejable lavarse el rostro con cualquier jabón, pues el cutis es más delicado que el resto de la piel y se reseca fácilmente con agentes muy agresivos; mientras más suave sea este producto, mucho mejor. Los jabones de bebé, por ejemplo, están diseñados para conservar el máximo equilibrio en el manto ácido de la epidermis. En una piel muy seca o delicada, otra opción es usar los llamados limpiadores syndet, así como los geles líquidos que contienen glicerina. Es importante no lavar la cara con agua muy caliente; en cambio la fría tonifica los músculos faciales y mejora la irrigación sanguínea.
4) Exfoliarse: No sólo es esencial mantener el rostro limpio, sino eliminar cada cierto tiempo las células muertas y las impurezas que le restan brillo; por eso los cosmetólogos aconsejan hacer una exfoliación semanal para que salga a relucir la piel más nueva. Las casas cosméticas también ofrecen productos exfoliantes tan suaves que pueden emplearse a diario; todos los cosméticos que se usen sobre la cara deben adaptarse al tipo de cutis: graso, seco, mixto o normal. También hay tratamientos profesionales con ácidos hidroxiácidos, que mejoran enormemente el aspecto de la piel.
5) Humectar a fondo: Aunque hay quienes todavía no creen en el poder de las cremas humectantes, es innegable la evidencia del cambio que da la piel con su uso frecuente. Se recomienda aplicar estas preparaciones al menos dos veces al día: en la mañana y en la noche. Siempre hay que hidratar el cutis antes de maquillarse y repetir la operación antes de acostarse.
6) Mejorar la circulación. El cigarrillo reduce la correcta oxigenación e irrigación de la piel, y por ende sabotea la buena alimentación de las células; por eso la piel de los fumadores suele ser más opaca y frágil. Al suspender este hábito el aspecto del cutis tiende a mejorar notablemente, ya que se restablecen los niveles naturales de nutrición celular. En esta misma onda, practicar una actividad física con regularidad da muy buenos resultados: los cambios positivos en la circulación se reflejan directamente en el rostro y lo hacen lucir mucho más fresco.
7) Dormir lo suficiente: Parece descabellado, pero no lo es: asegurarse el descanso necesario es elemental para evitar las ojeras y para que las células de la piel se regeneren adecuadamente, ya que en la noche estos procesos son más activos. Por eso el sueño y las cremas de noche hacen una llave perfecta para restaurar el cutis.
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