Belleza en cáscara
Cuerpos y Mentes Julio 6th, 2007
Desde una melena lustrosa y fuerte hasta una piel más suave, el huevo es uno de esos ingredientes que no necesita promoción en el mundo de la cosmética casera
| Magaly Rodríguez
Technorati Tags: cáscara, cáscara huevo, cosmética casera, melena, piel
Aunque en el ámbito alimentario es visto con cierta ambigüedad –porque es altamente nutritivo, pero su yema también aporta grasas saturadas que elevan el colesterol–, el huevo está muy presente cuando se trata de dar espesor, cohesión o textura a los platos. En los postres, sobre todo, se destaca: bien sea desde su necesaria participación en cualquier torta hasta un mayor protagonismo en dulces como el quesillo, la natilla o los suspiros de merengue. Según la Corporación Australiana del Huevo, este alimento contiene más de 10 vitaminas y otros nutrientes, entre los que se cuenta el selenio –ideal para proteger las células y prolongar la salud de la piel–, vitamina A –necesaria para una visión y piel saludables, además de cabello y uñas más fuertes– y vitamina E, normalmente asociada a procesos regenerativos.
Por eso no sorprende que el cabello y la piel sean los dos elementos más beneficiados cuando se aplican recetas caseras de belleza que contienen huevo. En el cuidado capilar, este ingrediente contribuye a una nutrición profunda e intensiva que hace que las hebras conserven su humedad y sus grasas naturales, y por ende suaviza su textura: tales propiedades acondicionadoras lo hacen muy popular entre quienes tienen melenas frágiles, resecas y sin brillo. Basta con batir uno o dos huevos –según la cantidad y volumen del cabello–, aplicarlos sobre el pelo húmedo y enjuagar bien luego de unos 15 minutos de reposo, justo antes de lavar la melena normalmente. Para cabellos extrasecos, se puede mezclar bien el huevo con una cucharada de aguacate triturado. Y si el problema es la falta de brillo, el huevo batido con unas gotas de limón puede ser útil para iluminarlo.
Para el cuidado del rostro también hay recetas caseras que lo incluyen. Según el portal Netscape, las yemas de huevo están compuestas esencialmente de albúmina, que tiene un efecto secante sobre la piel y forma una película que reduce los poros. Las claras funcionan de una manera parecida, estrechando los poros y reafirmando la piel. Por eso hay quienes recomiendan usar mascarillas de huevo en cutis mixtos.
También hay quienes lo utilizan como truco de belleza para provocar un refrescamiento facial instántáneo: batir una clara de huevo y aplicarla en una capa muy fina antes de maquillarse y dejarla secar puede hacer que el cutis se vea más joven. Para rostros “abandonados” en el cuidado de la piel, se puede hacer una mascarilla con un huevo, gotas de limón y una cucharada de miel. Hay que frotarla ligeramente, dejarla actuar por unos 20 minutos y luego enjuagarla bien; así se obtiene un aspecto más terso y fresco.

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