Explorando la Categoría: "Oscar Medina Leal"

Volver al futuro

Columnistas, Oscar Medina Leal Mayo 8th, 2008

eneup_foto_tiempo De manera que estábamos allí: un grupo de periodistas latinoamericanos escuchando aquello de que en ese lugar se invertía una enorme cantidad de dólares para reproducir lo que sucedió una milmillonésima de segundo después del Big Bang. Salvo una reportera entendida en los temas científicos, al resto el asunto nos parecía un despropósito, y no encontrábamos respuesta en nuestra reducida perspectiva a la pregunta de para qué diablos iba a servir eso habiendo tanta pobreza en el mundo y bla, bla, bla. Así es la ciencia pura. Hasta luce absurda para quienes no alcanzan a vislumbrar su poder.
Por Oscar Madina L.

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A otro lado con tu Facebook

Columnistas, Oscar Medina Leal Marzo 3rd, 2008

colum_001_oscarEstá ese que manda los mensajes. Dos o tres a la semana. No falla. Terribles y más pavosos –si acaso eso es posible- que el falso poema de Borges que circula desde hace tanto tiempo y que muchos multiplican dándolo por cierto. El tipo insiste. Descalibrado totalmente su sentido del ridículo. ¿Qué tendrá en la cabeza? No hay respuesta. Quizás un sentido absoluto de libertad casi envidiable. Creerá que esas palabras que recopila infundirán ánimos positivos en lectores que buscan rayos de luz, grandes verdades para los misterios de la vida y la naturaleza humana ya digeridas y encapsuladas en ideas simples de carácter sensiblero.
Por Oscar Medina

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Balcones perdidos

Columnistas, Oscar Medina Leal Febrero 11th, 2008

eneup_fotoPudo haber sido un concepto de épocas pasadas, de aquellos tiempos en los que Caracas se hacía ciudad moderna, urbanizada por todos lados. Pero hoy sigue pasando: los constructores de edificios y los arquitectos que los diseñan siguen empeñados en esa mala costumbre –pésima – de concebir las viviendas elevadas dándole la espalda al magnífico escenario del Avila.
Por Oscar Medina

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Carlos Luchsinger

Columnistas, Oscar Medina Leal Agosto 8th, 2007

Carlos Luchsinger es Licenciado en Filosofía y en algún momento fue dirigente gentecomouno_001 estudiantil en la Universidad Católica. Mas que filosofar le ha tocado trabajar en distintas áreas, entre ellas la promoción de inversiones en el pais. Desde hace unos cuantos años tiene su propia empresa de imagen y comunicaciones corporativas: Dialogística. Y eso lo puso en la cancha: coordino las labores de prensa de la Copa América.
Por Oscar Medina Leal

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Manuel Rojas

Columnistas, Oscar Medina Leal Mayo 10th, 2007

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Manuel Rojas es una de las dos cabezas de Ludic, la empresa que –entre tantas cosas- organizó algunas de las más memorables noches de la movida electrónica caraqueña para una importante marca de cigarrillos. También es dj, prepara una incursión en la gastronomía y acaba de sorprender con una exposición de dibujos inaugurada el 22 de abril en la galería Fernando Zubillaga. | Oscar Medina

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Nicola Rocco es fotógrafo del diario El Universal

Oscar Medina Leal Febrero 6th, 2007

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Nicola Rocco es fotógrafo del diario El Universal, y de alguna manera se está convirtiendo en el disparador aéreo: es el autor de las imágenes del libro “Caracas cenital” y de su continuación, próxima a publicarse, “Valencia cenital” | Oscar Medina Leal

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Oswaldo Grillet

Columnistas, Oscar Medina Leal Noviembre 29th, 2006

Gcu Og | Oscar Medina

-Qué es lo peor que le puede pasar a un músico en la tarima, en pleno concierto?

Bueno hay muchos riesgos ahí arriba, que se te rompa una cuerda, que no escuches los monitores, que se te olvide la letra, que se caiga la tarima, que te pegue corriente el micrófono, o que al público no le guste tu show…

-¿En qué consiste el OG Project?
Es mi proyecto como solista, básicamente de estudio, donde tengo la oportunidad de tocar varios instrumentos y tengo la libertad de invitar a los músicos que considere necesario.

-¿La cámara de video o el bajo?
Caramba, eso está difícil. Siempre me he sentido atraído por lo audiovisual así que creo que depende del proyecto, hay proyectos donde tengo que estar con el bajo y hay otros donde prefiero estar detrás de cámara.

-Se acaba el 2006: ¿cuáles son, para ti, los discos imprescindibles de este año?
En realidad no me considero un melómano, pero me encantaron Modern Times de Bob Dylan; Highway Companion de Tom Petty; Ahí Vamos de Cerati; Tinta Roja de Andrés Calamaro; A conciencia de Yátu y Molly de Tomates Fritos.

-Además de promocionar a Shakira y a Maná, ¿para qué más sirve MTV?
Jajajaja pa un coñ… En general el mundo del entretenimiento masivo está cada vez más degradado, es lamentable como lo más burdo y externo se adueña de los sentidos de los inocentes incautos.

-¿Seguiremos padeciendo más reguetón en 2007 o vendrá algo peor?
Nunca se sabe, ¿algo peor que el reguetón? ¿Será un suicidio en masa, el fin del mundo o que de verdad es hasta el 2021

-Tenemos a Maná y a Ricardo Arjona sonando en todas las tiendas, los lugares de comida, los por puesto… ¿la raza humana tiene salvación o hemos acumulado demasiado mal karma?
Creo que la raza humana siempre ha estado recogiendo lo que ha sembrado. La cosa va de mal en peor, la cultura está en plena decadencia, la gente cada vez es menos inteligente y se conforma con lo que le dan, el reguetón es el mejor ejemplo… ¡Sálvese quien pueda!

-Hablemos de cosas buenas… ¿qué es lo mejor que le has metido a tu Ipod en las últimas semanas?
The Clash, Love And Rockets, Joy Division, Depeche Mode, New Order, Simon And Garfunkel, Black Rebel Motorcycle Club, Billy Idol, The Smiths, The Stooges, Stray Cats, David Bowie, Bauhaus, AC/DC, Oscar D’ Leon, Sonic Youth, Travis, Eric Clapton, Fania All Star, Beta Band, Bjork, Carla Bruni, Echo & The Bunnymen, Super Tramp, Elliott Smith, Gomez, Ian Brown, Interpol, Jack Johnson, Kashmir, Kula Shaker, Morcheeba, Peter Murphy, Peter Thomas Sound Orchestra, Stone Roses, Sade y Loud Reed.
Del panorama nacional, ¿cuáles son las tres bandas (o músicos) que vienen sonando ahora y de los que deberíamos estar pendientes en los próximos meses?
Roque Valero, Cunaguaro Soul y porsupuesto Yátu

-En este momento, ¿cuáles son los tres mejores locales (o sitios) para tocar que hay en el país?
Ninguno, (risas), mentira, el Hoyo del que-que, en la ciudad de Mérida es un tripeo. En realidad prefiero los teatros, me encantó el del Centro Cultural Humboldt. Es una lástima que haya desaparecido Mata de Coco.

-¿No es un abuso ser músico y tener una fábrica de cd’s?
Jajajaja, no para nada, todo lo contrario, CD Box Producciones nació para apoyar el mercado independiente del país, la idea es impulsar al gremio, de hecho es la única compañía seria que te permite sacar discos en pequeñas cantidades y a un nivel profesional. Para mas info pueden visitar www. CDBoxProducciones.com

-¿De qué manera te desenganchas de la música cuando ya estás un poco harto? ¿Leyendo? ¿Durmiendo? ¿Lanzándote en benjí?
Me desengancho con más música. En mi mente siempre hay una melodía o un ritmo, bien sea propio o de otros… también leo y duermo, pero la música siempre está presente, para mi el sonido es la esencia del alma, la idea del benjí no me atrae mucho…

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Héctor Bujanda

Oscar Medina Leal Noviembre 5th, 2006

Gcu GcuHéctor Bujanda es caraqueño a rabiar. Periodista de notable trayectoria en el diario El Nacional y en otras publicaciones, en 2002 hizo maletas y se fue a Barcelona a hacer un doctorado en Literatura. Regresó este año con una novela en la computadora y sin hacer mucha bulla la inscribió en la bienal de Literatura Adriano González León. Y ganó. | Oscar Medina

¿”La última vez” de qué? Esta es la pregunta que ya te deben haber hecho todos tus amigos: ¿de qué trata tu novela?
La última vez tiene que ver con una anécdota íntima y dolorosa, una experiencia de fuga que se va mezclando con un paisaje en desintegración, el de mi Caracas finisecular, hasta conformar una situación límite, en la que hay cosas muy importantes y cercanas que empiezan a desaparecer, a borrarse. De manera precisa, y para no adelantar mucho, esta es la historia de una familia clase media en caída libre, donde uno de sus miembros muere de sida y su padre decide desaparecer en pleno entierro. A partir de estas dos experiencias de fuga, de un misterio y de una pérdida se arma la historia.
Es como un batacazo, ¿no? Primera novela, primer premio literario…
Ja, ja. Bueno, sí, parece todo un batacazo. Tu pregunta me hace recordar otros grandes batacazos que se han producido en mi vida. No vayas a pensar que ha sido el único. El primero, y el más célebre de ellos, sin duda, fue cuando pegué un cuadro con 6 a los 19 años, y agarré tremendo arrecherón porque había resultado ser mercado libre, y sólo pagaron 600 bolívares a cada ganador. No lo podía creer. No volví a jugar más a los caballos. Nunca me había atrevido a probar en los concursos pero me pareció que hacer una novela durante más de dos años respondía a un esfuerzo y a una pasión desbocada, que merecía la pena ser sometida a valoración de los otros.
¿Para escribir de algo que sucede en Caracas es mejor la distancia?
No lo sé. Cuesta tener una fórmula precisa para escribir sobre lo que más se mueve por tus entrañas. La única conclusión que puedo sacar al respecto es que el periodismo me sirve para estar dentro de la realidad, algo alienado por ella, y la ficción me permite deslastrarme de sus poderes hipnóticos y explorar mundos interiores que jamás habían salido a flote. Por más que La última vez esté llena de referencias cotidianas y concretas, hay una exploración totalmente ficticia de la ciudad. Para ser exactos: el diseño de un mundo hecho muy lejos de Caracas. Explorar esa esquizofrenia que todos llevamos adentro se ha hecho para mí un asunto indispensable.
¿Qué es lo primero que uno hace cuando le dan el cheque de un premio?
Mira, yo no sé lo que harán los demás, pero te puedo decir lo que yo hice: tomé el cheque, bajé a una agencia de mi banco, lo deposité, crucé una calle y entré a una agencia de viajes, y reservé dos pasajes para Barcelona. Pasaré el año nuevo rindiéndole un rotundo homenaje a la ciudad que vio crecer mi novela y que me incitó a probar experiencias que, de otro modo, jamás hubiera tenido.
Ahora que ya pasaste a la categoría de “autor venezolano”, ¿qué libros de autores venezolanos recomiendas?
¡Qué vaina con las categorías! Primero por lo de autor, y segundo por lo de venezolano. Se me hace irresistible no recomendar toda esa narrativa urbana que leí con pasión desde los 20 años, y que va de Guillermo Meneses a Adriano González León y Salvador Garmendia, que va de Carlos Noguera a Angel Gustavo Infante, que va de José Roberto Duque a Israel Centeno y Juan Carlos Méndez Guédez. De una y otra manera, ellos han intentado, vanamente, contar mi ciudad. Sin embargo, hay que decir que hay dos libros que me encantan en estos tiempos: La otra isla, de Francisco Suniaga, y Un sueño comentado, de Rubi Guerra. Dos orientales, casualmente, uno margariteño y el otro cumanés.
¿Sueñas con ver tu novela en manos de los piratas de la autopista?
Sueño con ver mi novela en mano de todos los piratas del mundo, que son personajes encantadores desde que apareció el Sandokan de Salgari. Creo que la literatura está viva si hay lectores, estén donde estén, y se llegue a ellos como se pueda llegar. Para un consumidor compulsivo, como yo, del mercado de la informalidad, no puedo menos que soñar con verme arruinado, sin una puya, pero rey entre los señores del mundo “buho”. Ese es el test hoy de nuestro mercado cultural ¿estaré yo a la altura?
Si la llevaran al cine, ¿cuál sería el soundtrack de la historia que escribiste?
Sería una rockola imposible que vaya de Caetano Veloso a Benny Moré, de Daniel Santos a Gil Scott-Heron, de Juanga a Los Amigos Invisibles. Creo que mi ciudad tiene todos esos tonos, basta con pasearse temprano en la mañana por Sabana Grande, cuando los buhoneros construyen su propia ciudad, para percibir que la rockola está viva, y llega a ser una experiencia tan disonante como algunas de las piezas del brasileño Chico Science. Creo que Caracas es todo un maracatú atómico, y La última vez en película debería reproducir, como un hondo homenaje, esa locura rítmica.

Yatu rueda en su Cadillac

Casos y Rostros, Oscar Medina Leal Octubre 1st, 2006

Yatu_03Finalmente está en la calle el esperado disco solista de este melodioso cantautor entre folk y rocanrolero, y quien fuera el vocalista de la legendaria banda Seguridad Nacional. Ahora, con A Conciencia, regresa al ruedo con la estudiada sencillez del maestro | Oscar Medina | Fotos: Iván Gabaldón /Cortesía de CD Box Producciones
Este disco es una vieja deuda. Y también es la materialización de un empeño fanático, en el mejor sentido de su acepción. Su condición de deuda es doble: una, con esa suerte de tribu que le ha estado escuchando durante años y no siempre en las mejores condiciones. Y otra con él mismo: alguien, al fin, apostó a ese enorme talento que hasta ahora se mantuvo agitando desde el underground en un país en el que, sabemos, decir underground en materia musical es casi convocar al anonimato.
El empeño: eso lo pusieron Oswaldo Grillet e Iván Gabaldón, los productores de esta historia que nos remite a principios de los años ochenta para ubicarnos mejor en el personaje. Seguridad Nacional es esa banda casi mítica entre los conocedores del mundillo musical que se atrevían con las agitadas aguas de la escena punk y rocanrolera de aquellos tiempos. Gustavo Corma, Abraham García (Cangrejo) y Juan Bautista López (Yatu), con su fama de salvajes desadaptados, marcaron su impronta –oscura e irregular- y a patadas abrieron paso y señalaron el camino para algunos herederos que supieron cultivar un mejor reconocimiento: Sentimiento Muerto, Zapato 3, Trance Nuance…
Quien llega hoy con este disco y su estampa sombreruda es Yatu. Un Yatu aferrado a su guitarra, casado totalmente con la melodía y fiel a su estirpe de prolífico letrista y hacedor de canciones. “A Conciencia”, es entonces, el primer plazo para el pago de esa deuda: este es apenas uno de los tantos compactos que se pueden armar con el vasto archivo de temas que atesora. A sus 47 años, Yatu tiene una nueva oportunidad para concretar un trabajo musical que hasta entonces se limitaba a grabaciones con amigos, toques en bares y algún grado de celebridad bien ganado en su Falcón natal y en la Caracas de su adopción.
Son 12 los títulos elegidos para “A Conciencia”, de los cuales, apenas dos –La noche azul y El sapito- cargan con algunos años entre sus acordes que alguna vez fueron grabados en versiones hoy casi perdidas. El resto es presente: “Con los músicos con los que estoy ahora me siento muy cómodo”, dice Yatu: “Y estamos logrando cosas frescas, nuevas. La vida siempre me ha puesto en diferentes momentos especiales para componer canciones. Por lo menos este regreso de la calle, del punk, es como la tendencia a retornar a la raíz, a buscar lo más natural. A buscar la guitarra más acústica, a lo que uno escuchó cuando pequeño. Hay un deseo constante de volver a la parte más inocente de la música, a la parte eterna, a la juventud de la música”.
Lo que destila entonces de esa docena de temas requiere de varias conceptualizaciones: es rock and roll, claro, pero también es pop melódico, es folk y es blues y es, sobre todo, Yatu. Una vez que uno se deja conquistar por ese sonido y por esa voz de un registro que sabe administrar muy bien la ventaja de su tono particular, esta idea queda clara: hay una seña de identidad en esta música que no permite confusiones.
Yatu 01“Conociendo al amplio abanico de posibilidades de Yatu, preferimos escoger los temas más pop/rock”, explica Oswaldo Grillet: “El disco tiene canciones profundas como Los ojos del alma, una un poco psicodélica como El sapito, algo más folk como El soldado y hay una balada, Nadie es de nadie, que es un temazo”. Iván Gabaldón apunta que “es una música más digerible y no porque lo hayamos amansado, sino que tratamos de mantenerlo simple confiando en la fuerza de las canciones”.
Grillet y Gabaldón hace rato que preparaban este ¿regreso? de Yatu. Ambos, a través de la compañía CD Box Producciones editaron el año pasado La Seguridad Nacional 1983-1993, una recopilación de 17 temas de la banda que apenas pudo, en sus tiempos, materializar un larga duración. Ese documento, que sin dudas lo es, propició la idea de un reencuentro de SN pero el proyecto se quedó a medio camino. Yatu, sin embargo, estaba dispuesto a seguir y Grillet vio entonces la oportunidad de hacer algo que siempre buscó: “A Yatu le he escuchado más de 100 canciones y tiene al menos 80 que yo quisiera grabar. Mientras esos temas no estén grabados, para mí es una angustia”.
Empezaron con modestia: un sencillo con tres cortes, Mi oportunidad, Joroporoll y Si me pierdo. Ese fue el abrebocas. Entraron al estudio a principios de 2006 y posteriormente, con Oswaldo Grillet en el bajo, el piano eléctrico y ya asumiendo la producción musical, invitaron a un combo de colegas a sumarse a las sesiones: Alvaro Segura (Zapato 3, Solares), Kike Franco (Tomates Fritos), Luis Irán (Los Paranoias) y Eduardo “Tato” Cedeño (Colectivo Proyectil), en las guitarras; a Eddie Cisneros (Bacalao Men) en los teclados, además de Bélica para los coros y la pandereta y Guillermo García en la batería.
A Conciencia tuvo su presentación oficial el 20 de septiembre en el Hard Rock Café de Caracas con esa banda a la que Yatu llama su “Cadillac” y que pareciera cerrar un círculo trazado por quién sabe qué dios del destino: allí están Alexis Lugo, un joven y habilidoso guitarrista que hace rato que le acompaña en sus andanzas por Coro; Oswaldo Grillet en el bajo, con quien compartió tarima años atrás cuando éste le unió a Trance Nuance, su banda de entonces; y Sebastián Araujo, el hoy baterista de Bacalao Men que también formó parte de aquella legendaria movida caraqueña aporreando los tambores de Sentimiento Muerto.
Los tres, por si quedan dudas, son fanáticos de las canciones de este compositor que tiene en su haber el que quizás sea el único blues dedicado a Churuguara… “Tengo 15 años viendo cómo la gente reacciona con Yatu”, dice Oswaldo: “Y todo el mundo se queda loco. Como todo artista verdadero, Yatu maneja emociones, su energía va de su corazón al de los otros. Y esa energía traspasa cualquier obstáculo externo. Yatu tiene la bendición de transmitir emociones”.
(Para escuchar algunas de las canciones, www.yatumusic.com)

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Fernando Guerrero

Oscar Medina Leal Septiembre 5th, 2006

Gcu Fernando

Fernando Guerrero obtuvo su primera certificación de buceo en 1978. Desde hace unos 15 años está al frente de Epsilon Dive (www.epsilondive.com), su empresa de submarinismo que opera entre Caracas y Caraballeda y que, además, organiza viajes fuera de las aguas venezolanas. Este conocido instructor es también pionero en la creación de arrecifes artificiales: ha hundido aviones y hasta ha recreado ciudades egipcias en el fondo marino. Es como el Imhotep de Caraballeda. | Oscar Medina

En materia de submarinismo y considerando que estás en esto desde hace un montón de años, ¿cuál es el avance tecnológico más acertado, ese que casi agradeces que exista cada vez que preparas una inmersión?

El computador de buceo, que me facilita el cálculo de tiempo de fondo, la velocidad de ascenso, temperatura y la cantidad de aire durante las inmersiones.

Trabajas al aire libre, en el mar, descalzo y en franela… ¿no le envidias nada, ni un poco, a quienes van de corbata todo el día y se broncean con la luz de la pantalla del computador?

Nada. Creo que es al revés, ellos nos envidian porque nosotros, como los ginecólogos, trabajamos donde los demás se divierten, pero claro, a diferencia de éstos, nos divertimos también.

A veces, cuando ves un mero allá en el fondo… ¿no te lo imaginas en un plato?

Claro que sí, pero no lo pesco. Yo voy de inmediato a un restaurante.

¿Cuál es la mentira típica de un buzo?

Cuando salen del agua siempre dicen: “asíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiií de grande”. Y el tamaño de lo que vieron era de la cuarta parte. Somos muy exagerados.

¿Cuál es el mejor lugar de Venezuela para ir a bucear y por qué?

Claro que Caraballeda, por lo cerca y por lo fácil.

Y porque tu operadora, Epsilon Dive, está allí…

Bueno, también Los Roques, por lo bello.

¿Y en el resto del mundo, de lo que conozcas, cuál te ha parecido el más interesante?

Islas Galápagos en Ecuador, por la cantidad de fauna, la cantidad de tiburones y la variedad de especies que encuentras en todos los lugares.

Primero fue la tragedia del 99 y luego el viaducto, ¿por qué insistes en tener una operadora de buceo en Vargas?

Primero, porque adoro al estado Vargas. Pero la realidad es que es el punto más cercano a la capital, que es la ciudad en la que hay más buzos. Y además, tenemos el principal aeropuerto y el principal puerto del país.

Después de una tarde de inmersiones en Caraballeda, ¿cuál es tu recomendación en la zona para terminar el día con una buena comida?

Hay varios restaurantes en Caribe, como el Cristal Mar por ejemplo. Y en Macuto, como el Santiago y La posada de Hidalgo.

¿Cómo combates la cola de la trocha?

Primero, leo la prensa local. Después gasto todos los minutos de habla pegado de los dos teléfonos que tengo.

Dime la verdad, ¿ustedes los instructores de buceo se reúnen de vez en cuando para ir a bucear a sitios a los que nunca llevan a los demás?

Si se da el caso…

¿Por qué los buzos nunca se echan a tomar el sol en la playa como la gente normal?

Primero creo que a la mayoría no le gusta la arena, segundo que entre buceo y buceo quitarse el traje y volvérselo a poner se hace un fastidio, por eso nos dicen los patas blancas por el traje hasta la cintura o el bronceado nucita.

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