Explorando la Categoría: "Humberto Zarraga"

Protectores invisibles

Columnistas, Humberto Zarraga Abril 2nd, 2007

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Desde los albores de la historia el hombre siempre ha creído en seres invisibles que le protegen en momentos de extremo peligro. Son tantas las versiones que se tejen sobre esta creencia, que la existencia de estos protectores ha sido tradicionalmente reconocida en Oriente, identificándolos con diferentes nombres, mientras que en Europa aun se sustenta esta creencia en las intervenciones de los dioses en los asuntos humanos, como lo relatan algunos historiadores griegos y la historia de Roma que registra que los dioses gemelos Cástor y Pólux guiaron los ejércitos de la naciente república en la batalla del Lago Regilo. Asimismo, en las primitivas leyendas de la India se citan apariciones de deidades en los momentos más críticos. | Humberto Zárraga

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La maldición de Los Beatles

Columnistas, Humberto Zarraga Marzo 6th, 2007

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En 1957 John Lennon y un amigo crean en Liverpool, Inglaterra, un grupo de rock llamado The Black Jacks, que luego se llamó The Quarry Men. Ese año conoce a Paul, quien le presenta a George. De esta unión germinará un insólito fenómeno mundial de masas. Luego adoptan el nombre de Silver Beatles hasta que en 1960, en la ocasión de una gira por Hamburgo pasan a llamarse The Beatles. Inicialmente el grupo fue formado por John Lennon (voz y coros), Paul McCartney (voz y coros), George Harrison (guitarra y coros), Stuart Sutcliffe (bajo y coros) y Pete Best (batería). | Humberto Zarraga

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El tiempo por venir

Columnistas, Humberto Zarraga Noviembre 29th, 2006

Zárrga Imagen-1El Nadie puede adivinar el futuro. Por ello, es inútil preverlo, porque ante él nada puede hacerse para evitar lo bueno o lo malo que habrá de traernos. De modo que lo mejor es no adelantarnos a los acontecimientos. Después de todo, ocurrirá lo que tenga que ocurrir, siendo preferible hacer una retrospección a través de un viaje por las ilusiones y las esperanzas, y, cerrando los ojos, respirar profundamente, llorando o riéndonos de tantas cosas que pasaron y de las muchas que pasarán. Total, la vida es un continuo aprendizaje de cosas hermosas y desagradables y este es sólo un momento de nuestra vida que debe servirnos de reflexión a fin de no repetir los errores cometidos. Es época de fin de año. Ella suele generar en nosotros variados sentimientos. Unos de emoción y alegría, por la expectativa de un nuevo año, y otros, de tristeza y melancolía, por lo que fue o se dejó atrás (desaparición o ausencia de seres queridos, proyectos no logrados, metas no alcanzadas, o la inquietud por lo que vendrá). En esta época es tradicional que nuestro campo emocional esté sumido en una alta vibración, debido a que la emoción de la tradición nos induce a unirnos espiritualmente. Más, sin embargo, cuando más unidos debemos estar, otros intereses nos separan. Ante esta realidad, es bueno recordar los gratos momentos que compartimos con aquellos seres que ya no están en este plano físico, en vez de llorar por su ausencia. De igual modo, es momento de agradecer y apreciar lo que hemos logrado, en vez de lamentar lo que no obtuvimos, pues, mientras haya vida, habrá oportunidad para tratar de obtener lo que anhelamos, puesto que siempre surgirán nuevos proyectos que emprender; porque mientras hay vida, hay decisión y entusiasmo para seguir adelante. También es propicio hacer ahora un balance de nuestra vida, entendiendo que todo lo vivido ha sido una enseñanza para crecer, evolucionar y superarnos espiritualmente; y por la ley de compensación, al superarnos espiritualmente, nos superamos también en el plano material. Para otras personas, el comienzo de un nuevo año representa la renovación de energías o entusiasmo por las expectativas de nuevos proyectos de estudio, trabajo, cambio de vivienda, mudanza a otro país, matrimonio, una nueva relación de pareja, la llegada de un hijo o de un nieto, etc. En cualquier caso, debemos fortalecernos en la fe y no albergar en nuestra mente pensamientos negativos, sino centrarnos en lo positivo para que cada prueba a la que seamos sometidos nos permita crecer; ya que, al crecer, comprendemos que todos somos hermanos que no debemos separarnos por razas, credos, ideologías u otros “intereses” que establecen odiosas fronteras. Vinimos a este plano a crecer y a evolucionar como raza. Estas festividades han de ser recibidas como una bendición y regocijo para todos y, en especial, para nuestros niños. El espíritu navideño se hace partícipe como un hecho extraordinario de nuestra fe, independientemente de nuestra religión o credo. La llegada de esta hermosa época debe unirnos hoy más que nunca. La unión de los seres humanos de buena voluntad no hace daño a nadie. Antes por el contrario, nos ayuda a todos. Al finalizar el año te doy gracias Señor por todo cuanto me diste en este año que termina. Gracias por la vida, por la salud, por el amor, por el aire, por el Sol, por el agua y por la Luna; gracias por las flores y las estrellas, por la sonrisa amable y por la mano amiga, por todo lo hermoso y dulce, por la existencia de los niños y las almas buenas, por las inquietudes, por las dificultades y por las lágrimas que me acercaron más a ti. Gracias por la alegría y por el dolor que nos enseña. Gracias por haberme dado techo, abrigo y sustento. Gracias por mi esposa y gracias por mis hijos; por los que están cerca y por los que están lejos, gracias por mis nietos; gracias por mis padres, por mis hermanos y por todos mis demás familiares; por las viejas y nuevas amistades, por la empresa donde Dios me permite hacer aportes de mi conocimiento, por mis colegas y compañeros de trabajo, por los que me dieron su mano y por los que pude ayudar, por la actividad que pude realizar y por las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir. Gracias por los prestigiosos medios de comunicación que me permiten llegar a millares de lectores. Gracias por todo – por lo mucho o poco - que habré recibir en el tiempo por venir. Pronto llegará el nuevo año cargado de días aún sin estrenar. Ofrezco a Dios todos esos días. Pido para mí, para los míos, para mis amigos, y para todos los seres de buena voluntad, salud, paz, alegría, prosperidad, paciencia y sabiduría. Pido paz y progreso para mi país, y la tolerancia que nos permita convivir respetándonos unos a los otros en un ambiente de confraternidad. Pido pan y techo para quien no los tenga y, sobre todo, salud y alegría en su corazón. Danos un año feliz y enséñanos a repartir felicidad entre nuestros hermanos. Derrama tu gracia sobre todos los que amo y concede la paz al mundo entero. ¡Feliz Año para todos!

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Abducciones

Humberto Zarraga Noviembre 5th, 2006

Onnis 001Según el diccionario, abducción es el “supuesto secuestro de seres humanos, llevado a cabo por criaturas extraterrestres, con el objeto de someterlos a diversos experimentos, estudiarlos, e implantarles extraños objetos”. Basados en esta definición, ¿debemos entender que ciertamente existe presencia de naves extraterrestres en nuestro planeta? La certeza de tal planteamiento aún no ha sido comprobada, motivo por el cual mientras muchos se toman de la forma más seria la aparición de ovnis en la Tierra, otros tantos se burlan de tal presunción. Más, sin embargo, desde tiempos inmemoriales diversas culturas registran innumerables presuntos avistamientos y encuentros con seres extraterrestres. Asimismo, diversos expedientes de grupos de ufólogos contienen numerosos ejemplos de testimonios que aseguran haber visto estos misteriosos visitantes. Según esas afirmaciones, habría presencia de ovnis en todo nuestro planeta, y el objeto de estos secuestros, cuyas presuntas víctimas se reparten por todo el mundo (China, Rusia, Estados Unidos, Chile, Israel, Brasil, Etc.), es aún incomprensible para la raza humana. Llama la atención que en la mayoría de los casos, cuando los abducidos declaran sobre lo ocurrido, el esquema de los hechos se repite con características similares: una luz intensamente brillante aparece en una carretera o en una ciudad, el motor del vehículo se apaga en extrañas circunstancias y luego aparecen criaturas semejantes a seres humanos pero de pequeño tamaño y gran cabeza, que con su sola presencia paralizan a la víctima, quien, tras ser presuntamente introducida en las naves extra-terrestres le son realizados exámenes físicos y manipulaciones quirúrgicas semejantes a biopsias, que frecuentemente dejan una cicatriz. En numerosos casos, en las declaraciones de los abducidos es frecuente oírles declarar una momentánea pérdida de memoria (amnesia) o un tiempo perdido que les impide recordar hechos puntuales, por cuyo motivo, muchos de ellos han sido sometidos a hipnosis clínica a fin de tratar de recuperar los recuerdos de esos momentos. Según Budd Hopkins, considerado como uno de los más reconocidos expertos en abducciones, “los casos de secuestros de humanos por parte de entidades biológicas extraterrestres se producen cada vez en mayor número. De la encuesta que realicé en más de 6.000 norteamericanos, deduzco que existe un porcentaje de un 2% de supuestos abducidos. Extrapolando estos datos, llegaríamos a la cifra de 5 ó 6 millones de abducidos sólo en Estados Unidos. Creo que esos seres vienen a la Tierra en busca de material genético humano para diversos fines de estudio. Cuando las víctimas “regresan”, sus recuerdos parecen haber sido suprimidos de alguna forma. Existen varios tipos de evidencias físicas de las abducciones: las personas regresan con cicatrices, completamente curadas, que no tenían antes del suceso. También presentan extraños implantes, que pese a los avanzados y modernos escáner con que contamos, no han arrojado prueba alguna. El 25 de septiembre de 1986, la revista Nature publicó una inquietante carta firmada por siete miembros del Departamento de Genética del Hospital Winston Churchill, de Oxford, en la que pedían ayuda para identificar un misterioso objeto que habían detectado en unos análisis cromosómicos de un paciente supuestamente abducido. El objeto parecía manufacturado y presentaba la apariencia de cuadros negros y blancos. Hasta ahora, ninguno de los intentos de aclarar el enigma ha resultado válido, y el “implante” sigue desafiando a la opinión científica. Por otra parte, creo que el hermetismo que se guarda en estos casos, se debe a férreas imposiciones de gobiernos que rotundamente se niegan a informar sobre estos misteriosos hechos, alegando que podrían suscitar gran alarma y preocupación en la población mundial”. De acuerdo a declaraciones del ufólogo israelí Barry Chamish, “en 1995 hubo una intensa oleada de ovnis en Israel. Incluso, la policía fue testigo de la aparición de naves y humanoides gigantes que medían aproximadamente 2,70 metros de altura y aparecían envueltos en una especie de niebla y vestidos con una ropa de apariencia metálica. Ellos dejaron muchas huellas y el ejército israelí investigó los hechos, pensando que pudiera tratarse de terroristas. Algunas de las pisadas de esos seres tenían una profundidad de 35 centímetros, equivalente a la presión ejercida por una tonelada. En 1996 se grabaron 15 videos de ovnis”. Otro caso relacionado con la existencia de ovnis, conocido por la opinión pública norteamericana, es el de Jimmy Carter, quien, según confesó en una ocasión, tuvo una experiencia con un ovni antes de ser presidente de Estados Unidos. Y quien, luego, en su época de candidato a la presidencia, manifestó a la prensa de su país: “Cuando llegue a ser presidente de los EEUU, haré conocer los ovnis al mundo. Hay toneladas de material oficial sobre este tema en los archivos secretos nacionales que el público tiene derecho a conocer. Es probable que otra civilización estelar esté intentando ponerse en contacto con nuestro mundo. No podemos cerrar los ojos frente a una realidad viva, aunque sea desconcertante”. Sorprendentemente – como suele suceder en estos casos – ni estando en la presidencia, ni después, como “buen” político, Carter jamás cumplió su promesa. En relación al fenómeno ovni, los casos que más intrigan, asombran y desconciertan, sin duda, son los de los presuntos contactos directos con seres extraterrestres.

La reencarnación

Humberto Zarraga Septiembre 5th, 2006

Zarraga ReincarnationPese al avance de la civilización el hombre todavía no ha podido entender los misterios de la creación, pero existe un orden universal que no se puede negar; que está regido por algo que nos es todavía incomprensible pero desde luego muy superior a lo que podamos siquiera imaginar. Otra cosa evidente es que todo evoluciona pero no sabemos hacia dónde. Desde el comienzo del universo físico se fueron formando diferentes tipos de materia que dieron lugar a los cuerpos celestes y en un proceso evolutivo se dio la vida, primero vegetal, después animal, hasta llegar al ser humano consciente de que existe como ente físico. Conforme el hombre vaya abriendo su conciencia a otros planos, irá comprendiendo el proceso creativo y el porqué de los diversos acontecimientos que le acompañan a lo largo de su existencia en la Tierra. Diversas religiones, creencias y sectas señalan que nos dirigimos hacia nuestro propio origen… pero, ¿cuál origen? ¿Cuál comienzo? ¿En este mundo o en otros mundos? Estas milenarias interrogantes nos hacen buscar las respuestas en el mundo espiritual, donde cada uno, a su nivel de comprensión, interpreta lo que cree sea su propia verdad, y, de esta manera, si nos referimos a la evolución, nos topamos con el tema de la reencarnación, el cual es para unos dogmático o fantasioso, y para otros una verdad irrefutable. Como doctrina verdadera o no -muy antigua- la reencarnación expone que el hombre nace una y otra vez en la Tierra hasta llegar a su natural nivel de aprendizaje. Los creyentes en ella plantean que es un proceso cíclico de vida, muerte y renacimiento, porque para el espíritu no existe la muerte ya que es eterno y perpetuo; y cuando muere el cuerpo, el espíritu sigue viviendo. ¿Es la reencarnación una oportunidad para que el espíritu recobre su pureza y retorne al camino en un nuevo cuerpo? “La lección se repite cuantas veces sea necesario, hasta que sea aprendida. Una vez aprendida, no existe razón para ser repetida, porque tampoco podrá ser olvidada”. (Jeremías 18:1-6). Algunas religiones y creencias plantean que entre una vida y otra siempre habrá una tregua necesaria para meditar y descansar antes de emprender la nueva tarea que permita la superación del espíritu. “Por ello es menester comprender que el venir a este mundo es un privilegio para el espíritu y no un castigo, por lo que se debe aprovechar esa gracia divina al máximo. No es la primera vez que nuestro espíritu viene a habitar este mundo; hace mucho tiempo atrás ha estado aquí en otras materias”. Esto ayuda a comprender el porqué de nuestras diferencias de destino, de estado de conciencia, de medio económico, de sufrimientos, etc. En la humanidad siempre ha existido el presentimiento y la creencia de la existencia de la reencarnación, aunque no todos se atreven a confesarlo. Por algo ya los antiguos griegos señalaban que la palabra educación significaba originalmente extraer algo de lo que ya se sabe y Platón sostenía: “El conocimiento fácilmente adquirido es aquel que se ha obtenido en una vida anterior. Por eso fluye con facilidad”. Como prueba irrefutable de esta aseveración son innumerables los casos de niños prodigio en diversas disciplinas del saber humano. Pero… ¿Por qué reencarnamos? Porque una sola existencia en la Tierra es sumamente breve, comparada con la vida espiritual y no es decisiva sobre la eternidad de un espíritu, ni suficiente para que uno alcance la perfección. Por eso es que la reencarnación es un privilegio para el espíritu. El regresar a esta vida es la divina oportunidad que se ofrece al espíritu para que evolucione, se purifique y comprenda tanto de su pasado, como de su presente y de su futuro; para que pueda alcanzar a saber ¿Quién es? ¿Qué es? ¿De dónde viene? y ¿Adónde va?, etc. Al encontrar las respuestas ya no regresará más. “La existencia en la Tierra es sólo un instante en la eternidad del espíritu y un soplo de vida que alienta por un tiempo a cada ser y luego se aparta para después volver. Antes de encarnar el espíritu tiene una vasta preparación, ya que quedará sometido a una larga y a veces dura prueba; pero gracias a esa preparación, no se turba al penetrar en esta vida, cierra sus ojos al pasado para abrirlos a una nueva existencia y así, desde el primer instante, se adapta al mundo al que ha llegado”. El propósito de las oportunidades es que se purifique y llegue a obtener su pureza original. El hombre ha olvidado en el fondo de su ser a su espíritu, al creer que tiene todo en la vida (salud, bienestar, riqueza, familia, placeres, títulos, nombramientos, etc.); por eso se preocupa más por su vida física que por la espiritual, aun sabiendo que lo humano es pasajero. Ésa es la causa por la que habiendo adelantado en su civilización, espiritualmente se encuentra estacionado y adormecido en sus religiones y creencias, confundido y temeroso. “Podrán pasar años y hasta siglos, mas el momento del juicio tendrá que llegar, aunque en apariencia llegue tarde o fuera de tiempo, siempre se manifiesta en forma perfecta e inexorable”. (Isaías 1:16-18). Cuando comprendamos las lecciones y se haya agotado el interés por las ilusiones del plano tridimensional, estaremos listos para pasar a nuestra siguiente etapa evolutiva, porque todo es enseñanza y siempre estamos exactamente donde tenemos que estar para aprender lo que vinimos a aprender.

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Mundo curioso e insólito

Humberto Zarraga Julio 7th, 2006

| Humberto Zárraga

Estamos rodeados de hechos raros, curiosos y hasta enigmáticos. He aquí algunos: El animal más veloz es el pez aguja (110 Km/h). El mosquito tiene 47 dientes, el tiburón ballena más de 4.500 y el pez-gato 9.280 ¿Cuánto gastarán en odontólogo? Entre los mamíferos, el chimpancé posee el record mundial de rapidez en el acto sexual: 3 segundos. Le sigue el ratón (5 segundos). ¿Y el hombre?… Depende. La dislexia es la dificultad para aprender a leer y escribir. Albert Einstein y Winston Churchill fueron disléxicos, pero aun así…brillantes. El colibrí es el ave más pequeña del planeta, el de mayor tamaño mide 25 centímetros y pesa 20 gramos. Puede volar hacia atrás; su corazón late hasta 1000 veces por minuto y sus huevos miden entre 8 y 10 mm. El más pequeño tiene el tamaño de un abejorro. El búho puede girar su cabeza 360 grados. Las moscas tienen 15.000 papilas gustativas repartidas por sus patas. En sólo 30 minutos, la cafeína (sustancia estimulante del café y del té), alcanza el cerebro y continúa estimulando nuestro sistema nervioso hasta más de 8 horas, incrementando la producción de energía en nuestro organismo. Efecto similar produce la teobromina (estimulante del chocolate). El Alcohol como la droga más consumida y extendida en el mundo, tan común que se suele olvidar su peligrosidad en grandes dosis, su consumo y efectos han sido mencionados hasta en la Biblia, cuando describe a Noé embriagado y a su hijo Cam burlándose de él. El lujoso Bugatti Royale Type 41 es el carro más caro del planeta. Sólo se produjeron seis ejemplares de su tipo. La palabra sífilis procede de una poesía escrita por Girolamo Fracastoro titulada Syphilis sive Morbus Gallicus, en la que Apolo castigaba al pastor Sífilo con esa terrible enfermedad. Los 37 primeros Papas podían casarse y, obviamente, tener hijos. La cerveza más fuerte del mundo se elabora con granos de arroz. Debido a su alta graduación (entre 10 y 20º), mucha gente cree que es un vino o un licor, lo que es falso, ya que no se destila ni se macera en alcohol. Nos referimos a la bebida japonesa Sake, generalmente incolora, sin burbujas ni espuma. Atila, temido rey de los hunos, del que se decía que por donde pasaba su caballo no volvía a crecer la hierba, murió en el lecho conyugal, haciendo el amor la noche de bodas con su esposa número 453. La palabra vitamina, acuñada por Casimir Funk en 1912 proviene del latín vita (vida) y de amina (sustancia necesaria para la vida). Alfred Nobel, químico sueco, (Estocolmo 1833/San Remo 1896), trabajó durante toda su vida con explosivos, introduciendo el empleo de la nitroglicerina como explosivo. En 1863 comenzó a fabricar nitroglicerina en pequeñas cantidades en un laboratorio que había instalado en Heleneborg, cerca de Estocolmo. Posteriormente fundó otras fábricas de explosivos mientras seguía mejorándolos. En su testamento dispuso que toda su inmensa fortuna se destinara a la concesión de 5 premios anuales para quienes hicieran “algo en beneficio de la humanidad”, naciendo así los premios Nobel, en las especialidades de Física, Química, Fisiología y Medicina, Literatura y de la Paz. En 1968, el Banco Central de Suecia añadió el premio de Ciencias Económicas en su memoria. 1977 fue un año trágico para la alegría del mundo por la pérdida de los grandes cómicos Groucho Marx quien murió el 19 de Agosto y Charles Chaplin, quien falleció el 26 de diciembre. Después de ellos, sólo Mario Moreno - Cantinflas - complementaría la trilogía de los tres más grandes comediantes del planeta. Beber agua de mar no quita la sed, sino que la aumenta. Y ello estriba en que el riñón no puede producir orina con una concentración de sales de más de un 2%. El agua de mar tiene aproximadamente un 3% de sal, por lo que si la bebiéramos para calmar la sed, nuestros riñones tendrían que retirar agua de nuestro cuerpo para diluir la sal extra y esto nos provocaría más sed. Por eso, no desperdicies el agua. ¡Muchacho anda a cerrar ese chorro!. Gustavo III, rey de Suecia, estaba convencido que el café era un veneno. Para demostrarlo condenó a un asesino a tomar café todos los días hasta que muriese y a otro delincuente le indultó con la condición de que bebiese té diariamente. El experimento, supervisado por una comisión médica, fue un fracaso. Los primeros en morir fueron los médicos, luego el rey, y muchos años más tarde el bebedor de té y por último, el bebedor de café. En 1968, durante el rodaje del film 2001 odisea del espacio, su director Stanley Kubrick, estaba angustiado ante la posibilidad de que seres extraterrestres tomasen contacto con la Tierra antes de que se estrenara su película, por lo que intentó contratar una cuantiosa póliza de seguro con la empresa Lloyd’s, a fin de poder cubrir el posible riesgo, pero la compañía no lo aceptó.

Recogemos lo que sembramos

Humberto Zarraga Junio 4th, 2006

Zarraga Tabua EsmeraldaNada sucede por casualidad. Vivimos en un universo regido por leyes. Una de ellas, la de causa y efecto, entendida como máxima expresión de las leyes espirituales, establece: “Existen causas para el éxito y causas para el fracaso; causas para la salud y causas para la enfermedad, causas para la felicidad y causas para la infelicidad”. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a una ley inexistente. Existen muchos planos de casualidad, pero nada escapa a esta ley. En nuestra vida todo efecto tiene una causa específica; todo sucede por alguna razón, conocida o no. En este sentido, no existen hechos accidentales De igual manera, la ley física señala: “A toda acción le sigue una reacción”. En concordancia con esto, la Ley del Mentalismo, indica: “Con nuestros pensamientos generamos causas a las cuales les seguirán sus efectos”. Según Hermes Trismegisto, personaje que los egipcios y los griegos consideraron como el padre de todas las ciencias, benefactor de Egipto, quien vivió en el siglo XX a.C. y escribió más de treinta libros sobre teología y filosofía, seis sobre medicina y cuarenta y dos sobre ciencias ocultas, “Toda la información sobre un hombre se puede encontrar en una sola gota de su sangre y dentro de cada hombre se halla representada la totalidad del universo”. Trismegisto formuló la Ley de Correspondencia: “Como es arriba es abajo, y como es abajo es arriba”; y con ella, el método deductivo que permitió vislumbrar la grandeza del universo creado, donde lo más grande de lo más grande es igual a lo más pequeño de lo más pequeño; donde todos los niveles de existencia comparten la misma esencia organizados en un sistema de hologramas dentro de hologramas, hasta el infinito”. Ya desde ese tiempo, para los sabios existía la convicción de que el camino más corto para la exploración del Cosmos estaba en el interior del hombre. De allí la máxima “Conócete a ti mismo y conocerás el universo”. De este modo, conociéndose a si mismo, el hombre se hace poderoso y dueño de su propio destino. “Si siembras maíz, cosecharás maíz”. De igual modo, en los planos superiores como el mental y el emocional, le suceden efectos generados por sus causas mentales y emocionales. Por ello, un pensamiento de paz generará estados de paz, un pensamiento de odio, cosechará odio. De tal modo, y de acuerdo a estas leyes, nadie puede escapar a la responsabilidad de su futuro. “Si quieres labrarte un futuro positivo empieza ahora a construir una vida mejor”. Solo nosotros somos los responsables absolutos de lo agradable o desagradable, que en lo físico o lo espiritual ocurre en nuestra vida, entorno y planeta. Jesús lo dijo hace más de dos mil años: “Lo que sembréis, cosechareis.” La ley del bumerang o causa y efecto está íntimamente ligada a la ley del ritmo o péndulo. Cuando éste completa una oscilación, ésta hace llegar toda la cosecha de su siembra, por lo que el que siembra dolor cosechará dolor. “Quien genere desconsuelo buscando placer, vivirá en el dolor”. En nuestra actual existencia todos estamos recogiendo lo que sembramos en vidas anteriores y, ahora estamos sembrando lo que recogeremos en la próxima vida. Cuando sembramos desgracias causando daño a los demás, eso mismo recogemos. Esta ley ajusta sabia e inteligentemente el efecto a su causa. Todo lo bueno o malo que hemos hecho en una vida, nos traerá iguales consecuencias para ésta o próximas existencias. Recordemos los proverbios: “El que siembra vientos, cosecha tempestades”, “Con la vara que mides serás medido y con ventaja”, “Ojo por ojo y diente por diente”, y, “El que a hierro mata a hierro muere”. Esta ley –inmodificable– gobierna todo lo creado. En las religiones se le conoce como justicia celestial; quien la viola crea dolor para si mismo. Es una ley de compensación, no de venganza, porque somos responsables de todo lo que nos sucede en nuestra vida, en nuestro karma y también en nuestro pasado, presente y futuro. La causa precede siempre al efecto. Causa y efecto se dan en un tiempo y espacio contiguos. Nada de lo que ocurre en nosotros, en las cosas u objetos, ocurre espontáneamente. En lo físico y en lo espiritual todo tiene una causa, no hay causa sin efecto, ni efecto que no tenga una causa. En lo físico lo observamos regularmente, si explota una caldera produce el fuego; si se cae algo, es porque el soporte no lo soportó. En lo espiritual, lo vemos en nuestro comportamiento con nuestro entorno. Las muchedumbres se dejan llevar, arrastradas por el medio ambiente que las envuelve o por los deseos y voluntades de los demás, si éstos son superiores a las de ellas; se produjo una discusión porque hubo una causa anterior, lo estamos viendo continuamente en nuestra vida. Todo lo que se siembra se cosecha al ciento por ciento. ¡No lo olvidemos!

El gran enigma de Julio Verne

Humberto Zarraga Mayo 10th, 2006

Pocos conocen la misión de los maestros iniciados. Se cree ellos vienen a la Tierra como seres humanos viajando en el tiempo hacia atrás o hacia adelante, instruyendo y enseñando. ¿Cómo entender que puedan tener la capacidad de moverse a través y más allá de las dimensiones del tiempo y del espacio para explicarnos acerca de la realidad del Universo que las limitaciones de nuestros sentidos no nos permiten experimentar?. “Para convertirse en un constructor de sueños es necesario conocer los hilos que mueven la historia”. Durante siglos, el papel de los discípulos de la luz ha sido el de promotores de cambios. ¿Y no fue este el caso de Julio Verne, quien con sus leyendas llenas de imaginación y fantasías captó la atención de muchas generaciones?. En el siglo XIX se adelanta a la ciencia “viajando” a la Luna, al centro de la Tierra y al mundo submarino. Sin ser un científico se adelanta a la invención del submarino, del helicóptero y a los viajes espaciales. Vislumbra cambios del futuro; anticipa que las potencias del siglo XX serían Estados Unidos, Rusia y China. En Los 500 millones de la Begun habla del militarismo alemán, y en La asombrosa aventura de la misión Barsac adelanta los efectos del nazismo que usaría avances científicos para la aniquilación. “Desde el principio una comunidad de maestros iniciados actúa en el plano físico terrenal. Al paso del tiempo, el conocimiento es mantenido por los iniciados, quienes trasmiten sus enseñanzas”. Mucho antes de que se inventaran, profetiza con exactitud logros científicos del siglo XX (cohetes espaciales, submarinos, helicópteros, aire acondicionado, misiles dirigidos e imágenes en movimiento). Su novela Cinco semanas en Globo (1869), da comienzo a su gran producción, por la que fue considerado padre de la ciencia-ficción. Por sus insólitas facultades proféticas llega a comparársele con Nostradamus. Ellas le permiten la hipotética comunicación con los espíritus. Suele decir: “Todo lo que un hombre es capaz de imaginar, otros lo realizarán”. El Nautilus (1870) muestra los primeros proyectos de máquinas submarinas, similares al primer submarino atómico construido en 1955. Las proyecciones de Orafnik se basan en el kinetoscopio. El Albatros de Robur hunde sus raíces en el helicóptero pionero. “Los hombres del siglo XXIX viven en modernas ciudades con largas vías, con altas casas de 300 metros de alto y bajo un cielo surcado por aerocars y aerómnibus. Las metrópolis albergan millones de habitantes; la gente cruza el Atlántico a través de veloces tubos neumáticos; en China se intenta restringir la natalidad; Inglaterra ha perdido sus posesiones”. Habla de mundos conocidos y desconocidos con aventuras en el futuro e infinito. Anuncia el helicóptero, las bombas de fragmentación, el cine sonoro, los rascacielos, etc. “Soy de una época en que todo ha ocurrido ya”. Sus predicciones impresionan por su exactitud: En De la Tierra a la Luna, (1865) llama Columbiad al proyectil con humanos dirigido a Selene. 104 años después el módulo de la nave Apolo que completa la misión real tiene por nombre Columbia y un peso similar al señalado por él. En esa novela, el seguimiento del proyectil se realiza desde un imaginario telescopio gigante con lente de 5 metros de diámetro, situado en las Montañas Rocosas, similares a las dimensiones y ubicación real del gran radiotelescopio de Monte Palomar. En la obra el viaje se realiza a 40.000 kms en 97 horas. En la realidad, el Apolo XI viaja a 38.500 kms en 102 horas. Todo lo que imaginó sucedió muchos años después: La nave real ameriza en un punto concreto del Océano Pacífico, a tan solo 4 kms del imaginado por Verne un siglo antes. Predice la creación del fax y del Internet. Habla de un sistema automático de comunicación a distancia; en 1863 anuncia un equivalente al actual correo electrónico. Con más de un siglo de antelación vaticina que las grandes ciudades del futuro estarán iluminadas por potentes luces eléctricas. En París en el siglo XX, predice la existencia de un tren que recorrerá la capital francesa. Anticipó el vuelo experimental con perros en la investigación astronáutica. Imaginó el estado de ingravidez en el espacio exterior. En sus asombrosos relatos habla de buzos con escafandra; de un electroimán que anuncia el motor eléctrico; de una campana submarina que antecede al batiscafo; de pesca submarina; del aprovechamiento de la energía del mar; del automóvil; de rascacielos, etc. En 1891, en La Jornada de un periodista en el año 2889, habla de televisión, fotografía a color, del fonoteléfono, de la calculadora y de máquinas registradoras. En su libro París en el siglo XX, señala: “La mayoría de los coches se mueve por una fuerza invisible mediante un motor de aire dilatado por combustión de gas”; “En tiendas como palacios se expande la luz”; “Amplias vías de comunicación”; “Hoteles inmensos”; “Mayoría de edad a los 18”; “En esta época de negocios el consumo de papel aumenta considerablemente; “Concierto eléctrico ¡y qué instrumentos!, pianos comunicados entre sí a través de una corriente eléctrica tocan de la mano de un solo artista”; “Ya no cortan la cabeza a nadie. La fulminan con una descarga”. Verne vino de una dimensión de maestros iluminados a orientar a sus alumnos hacia la luz cósmica de la sabiduría para que fuese usada por la raza humana a fin de cumplir con su destino. (Continuará.)

La crisis espiritual del hombre

Columnistas, Humberto Zarraga Abril 3rd, 2006

Pese al avance de la ciencia, de la tecnología y al confort, el hombre moderno vive estresado. Por diversas razones propende a la ira, a la susceptibilidad, a la tendencia exagerada a sentirse ofendido, a rumiar en exceso sus preocupaciones, a refugiarse en la soledad, en la simulación, el nerviosismo, la impulsividad, la desconfianza; el pesimismo, la tristeza, el mal humor; la mentira o el engaño. Asimismo, no puede controlar su ingesta alimenticia o el consumo de licor o tabaco; ni fijar la atención o concentrarse; tiende al capricho, a las manías o extravagancias; a requerir excesiva atención de los demás; a hablar demasiado, a presumir, exagerar, fanfarronear, escuchar poco; muestra dependencia emocional; resistencia a aceptar su propia culpa, tiene sentimientos de culpabilidad; presenta dificultad para comprender a los demás y hacerse comprender; para trabajar en equipo y armonizar con los demás; no resiste el diario acontecer de la vida; se siente insatisfecho: no sabe perder o no sabe ganar; se fastidia, tiende a llevar la contraria; se resiste a aceptar las exigencias de la autoridad; siente timidez o temor a las relaciones sociales, retraimiento; exceso de autoindulgencia ante sus errores, y falta de capacidad de dar o recibir afecto. Esa frecuente crisis le margina de toda posibilidad de crecimiento espiritual, pretendiendo solucionar con dinero todos sus problemas, observando con decepción que hasta el mismo dinero ganado dignamente se le hace inalcanzable debido a la quiebra de valores éticos y morales, y a la excesiva exaltación de antiparadigmas. De allí su necesidad de crecer desde adentro para revalorizar lo que le ennoblece y engrandece en su capacidad de dar, más que en la búsqueda del poseer egoísta que le agobia. Tenemos que comenzar a mirarnos por dentro, a hacernos un serio examen de conciencia que permita descubrir nuestros errores y aceptar el desafío del cambio de vida que repercutirá positivamente en nuestra relación con los demás. Si nos disponemos a cambiar nuestras actitudes erradas y a establecer el bien como motivo de fondo de nuestra manera de actuar, haciendo el bien y a contribuir al bien de los demás, la claridad de los principios orientará nuestros pasos por el sendero de grandeza para el que fuimos creados como seres humanos. Para ello, debemos asumir algunos valores fundamentales que guíen nuestras decisiones y conductas y, por tanto, influyan en la conducta que tenemos hacia los demás; y que además nos permitan convivir unos con otros, sin perjudicar a nadie. Esos valores son las normas de conducta y actitudes según las cuales nos comportarnos y que están de acuerdo con todo aquello que consideramos correcto. Es necesario reflexionar sobre ellos, ya que tienen muchos efectos, tanto en nosotros como en quienes nos rodean. De allí, la importancia de conocernos a nosotros mismos. Friedrich Schiller, poeta, dramaturgo, historiador, profesor universitario y primer filósofo del arte alemán; expresaba: “Si quieres conocerte, observa la conducta de los demás. Si quieres conocer a los demás, mira dentro de ti mismo”. Su pensamiento viene a colación porque hace siglos atrás, Tales de Mileto (considerado como uno de los siete sabios de Grecia), afirmaba que la cosa más difícil del mundo era conocerse uno mismo. En el templo de Delfos (catalogado como el oráculo más famoso del mundo), podía leerse la famosa inscripción socrática “Conócete a ti mismo”. Y conocerse uno mismo representa el paso más importante para lograr ser artífice de nuestra propia vida; por cuya razón, a lo largo de los siglos, se ha planteado como el más grande reto para el hombre. Conocerse uno es verse, observarse y analizarse uno mismo con toda la objetividad posible; lo que ayuda, entre otras cosas, a combatir la inestabilidad de ánimo que se produce cuando nos dejamos arrastrar por la imaginación, algunas veces divagando en ensoñaciones y fantasías, otras tendiendo a sobrevalorar nuestras propias posibilidades, y otras quedando a merced del pesimismo o la indecisión, subestimando nuestras capacidades cuando las circunstancias nos son adversas. Conocernos constituye el punto clave para la formación y educación de nuestro carácter y de nuestros sentimientos. Diariamente nos encontramos en la encrucijada de muchos caminos mentales, en un auténtico laberinto donde se entrecruzan ideas, sentimientos, deseos y acciones; porque todo influye sobre todo, en una enredada red de causas en la que es fácil perderse, y hace que tantas veces los problemas de los sentimientos parezcan círculos sin salida. Al respecto, San Agustín planteaba: “Conócete, acéptate, supérate”. Nos hemos impuesto el deber de ser feliz. Por ello, la búsqueda de la felicidad es una de las constantes históricas de la civilización humana. Y con razón se ha dicho que toda pretensión humana es pretensión de felicidad, pero, hoy más bien parece un problema de sustitución; nos preocupa tanto nuestra felicidad como a otros que nos precedieron les preocupaba la salvación de su alma. Cuanto más buscamos la felicidad, más esquiva se vuelve. Y ante la crisis que viven, muchos deciden no hacerse preguntas. Si has elegido esa opción, tu vida se convertirá en un maravilloso crucero en un barco como el Titanic: lleno de lujos, pomposidad, y aparente felicidad y disfrute; permitiéndote transitoriamente todos los placeres menos el de pensar. ¡Claro! Porque todo el que piensa acaba, tarde o temprano, haciéndose preguntas.

La soledad existencial del hombre

Humberto Zarraga Marzo 7th, 2006

Zarraga 1El ser humano ha sido es y seguirá siendo un enigma para sí mismo. Durante siglos la filosofía y la ciencia se han preguntando ¿qué es el hombre y cuál es su finalidad?, mientras que el hombre moderno pareciera no hallar respuestas a preguntas como: ¿De dónde vengo? ¿Por qué estoy aquí? ¿Hacia dónde voy? ¿Tiene sentido la vida? ¿Puede tener sentido mi vida si vivo angustiado ante la muerte? Dotarla de esencia, espiritualidad o trascendencia, depende de la capacidad creativa de cada uno de nosotros para poder realizar el compromiso existencial. Según Martín Heidegger, filósofo alemán, “la finalidad del hombre es la muerte porque ella patentiza la nada”. Según la teología, estamos aquí en una realidad que llamamos existencia que nos ha sido dada a priori, carente de esencia alguna, para que la dotemos de espiritualidad y trascendencia. “Venimos de la nada porque la nada es lo que existe mientras no empezamos a tener consciencia de nuestra propia existencia. Y, tras la muerte, volvemos a la nada”. ¿Hemos sido arrojados al misterio de la existencia como criaturas de efímera materia y perenne espíritu? Según el budismo, la finalidad del hombre consiste en apartarse del mundo de los sentidos para volver al mundo real que se encuentra en su interior. Sócrates sostenía que la felicidad era el fin del hombre. ¿O es el poder? pero, ¿en virtud de qué objetivo? “Desde el principio se plantea la posibilidad de descubrir el origen de la raíz metafísica del hombre. ¿Qué inmensa soledad lo embarga? ¿Es acaso un ermitaño cósmico? Quizá la muerte sea su acto más trascendental; su sino más poético; la sustancia de su filosofar; el verbo de su poesía, o el fuego de su inspiración. La muerte es el abismo donde la ciencia como cumbre del pensar práctico se diluye. Por esencia el hombre es un metafísico animal; un ente racional; una conciencia, que se divide entre lo tangible e intangible; entre materia y espíritu”. No hay nada más eterno que la muerte. Todo se acaba. Todo no es más que tierra; todo no es sino nada. ¿Acaso es tan solo transformación? Al respecto, San Agustín planteaba: “¿Fue hecho el hombre de la nada, de aquello que de ninguna manera existía?” El enigma protege las relaciones humanas ya que al sabernos mortales vivimos con mayor pasión y mayor humildad. El temor a morir es permanente y una parte considerable de la propia energía vital se consume en la tarea de evitar la muerte, porque en nuestra cultura occidental no nos enseñaron a comprender la muerte como algo natural, como la puerta por la que todos tendremos que pasar. “La muerte es un mito; la verdadera soledad es la de los muertos, y la peor es la del exterior que nos comunica con nosotros mismos”. ¿Elegimos la soledad? ¿O ella nos elige? Posiblemente somos elegidos por nuestro propio destino. El hombre tiene miedo a la soledad porque teme volverse loco, porque las cosas se disipan. De repente la mirada ve y el oído oye. “Cuando estoy solo y no hay nadie a mi alrededor, cierro los ojos. Ningún ruido, ningún sonido. Sólo escucho el murmullo del silencio, y el silencio es atravesado por gritos. ¡Son los animales que viven en mí!. La soledad es mi espejo. En la soledad me veo, me encuentro, me conozco”. El conocimiento de uno mismo es el más difícil de todos los conocimientos. Si uno está muy sobrecargado, si uno ve muchos rostros, si uno se mantiene en una conversación perpetua, un parloteo exterior o interior, uno no se ve. Ve los rostros de los demás, pero uno no se ve. La soledad es un espejo que retiene todo. ¿Quién soporta tener permanentemente un espejo ante su rostro? Uno se ve y siente terror. En la soledad el problema consiste en comprender que lo esencial no es actuar, sino ser. En ella se percibe el susurro del silencio que tiene voz, habla y enseña. En plena oscuridad enciende una vela frente al espejo y prueba ver tu rostro durante un minuto. No aguantarás; sentirás miedo; porque verás tu miseria; cuando lo que deberías ver es tu propia belleza, porque el ser humano es portador de luz; y lleva en sí la imagen y la chispa divina. Somos seres únicos, inigualables e irrepetibles, somos seres eternos, seres solares, seres luminosos; pero generalmente no vemos nada de eso. Aunque somos la única criatura capaz de diferenciar el bien del mal, ignoramos lo que es nuestra verdadera felicidad. Por ello, erróneamente buscamos afuera lo que se encuentra dentro de nosotros mismos.

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