antartida_001 Aparte de los pingüinos, la Antártida alberga a miles de científicos que se dedican a investigar elementos asociados al ambiente y sus variantes. Conozca cómo transcurre la vida en el paralelo 60º S. La Antártida abarca casi 4.500 kilómetros de diámetro y casualmente presenta dos pronunciados entrantes que forman una angosta península en forma de “S”, proyectada sobre el extremo austral de Sudamérica.
Por Yesmín Sánchez

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Un espacio lleno de hallazgos

Para entender cómo transcurre la vida en este frío lugar, debe saber que la mayor parte de su superficie se encuentra cubierta por un gigante inlandsis (capa de hielo), con un espesor promedio de 2.500 metros.

Si nosotros nos quejamos del “frío” que sentimos ciertos días del año cuando la temperatura en la capital llega a 14°C; agarre su suéter y arrópese, porque en la Antártida la temperatura promedio del mes más cálido no supera los 0 °C. En las zonas más gélidas la temperatura media es -17 °C, hasta la más baja que, de manera récord, alcanzó los -89,2 °C (julio de 1983).

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Cuando lo cotidiano se vuelve extraordinario

Si alguna vez ha pronunciado la frase “Este día se me ha hecho eterno”, no sabe nada de la vida. En el polo sur el día dura seis meses y la noche otros seis meses.

En pleno verano (enero), los días en la Antártida tienen luz casi las 24 horas del día, mientras que en invierno los días permanecen en una prolongada penumbra.

Lo menos que podemos pensar es que las cortinas, tapaojos para dormir y cualquier otro producto de este tipo debe tener un buen mercado allá.

Ante tan difíciles condiciones, no es de extrañar que se trate de un continente prácticamente deshabitado, a excepción de los equipos de científicos y militares de diversos países que se encuentran posicionados allí.

En la actualidad, existen en el continente cerca de 100 estaciones científicas, en las cuales permanecen aproximadamente 1000 personas durante el invierno, realizando todo tipo de estudios.

En el verano, los largos días traen consigo un incremento considerable de habitantes a la Antártida. Básicamente, se trata de otros científicos y de las personas que realizan mantenimiento a la bases.

El interés turístico se ha incrementado, y es frecuente ver grandes grupos de turistas que llegan en barcos de diferente calado a conocer los confines del sur del planeta.

Una verdadera Naciones Unidas

Para 2006, Wikipedia reseñaba un total de 36 países que contaron con bases científicas durante ese verano, a saber: Alemania, Argentina, Australia, Brasil, Chile, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Italia, Japón, Noruega, Polonia, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Ucrania, Uruguay, Bulgaria, Ecuador, España, Finlandia, Perú y Suecia.

No es de extrañar que, ante tanta oscuridad la mitad del año y la poca población, tenga lugar la búsqueda de preservación de la especie humana. Es así como, en 1977, la dictadura militar argentina decidió establecer algunas familias civiles en la llamada Base Esperanza. El primer ser humano nacido en la Antártida fue Emilio Marcos Palma, el siete de enero de 1978. Hasta 2002, se habían producido ocho nacimientos.

Ante la pregunta obligada acerca de la nacionalidad de estos neonatos, se debe aclarar que es la Argentina, pues sus padres tienen ese gentilicio y nacieron en una base con bandera de ese país. Sin embargo, podrían adquirir la nacionalidad de alguno de los países firmantes del Tratado Antártico (al cual pertenece Venezuela en calidad de miembro no consultivo).

También Venezuela

Próximamente, nuestro país tendrá una presencia más activa en ese continente luego de realizar su primera expedición científica.

Luego de mes y medio de permanencia en el polo Sur, este grupo de 11 científicos regresó al país para compartir sus resultados y realizar un informe que nos permita pasar de miembro no consultivo del Tratado Antártico a miembro consultivo.

La idea es realizar propuestas de investigación que le permitan a los países de América del Sur generar instancias de cooperación científica, que faciliten la suficiente sinergia para producir el impacto esperado en temas como el calentamiento global, el deshielo, entre otros.

Eventualmente, Venezuela podría contar con una base científica en la Antártida, que nos servirá para el levantamiento de información relevante de nuestro planeta. 



Comentarios

  1. 1
    emanuel santini
    Agosto 16th, 2008 a las 14:41

    muy buena pagina.
    me cirvio mucho para poder realizar mis tareas

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