
No es sólo su cara, ni su pelo, ni sus curvas. Lo que hace que uno voltee y quiera quedarse pegado allí es algo que pareciera venir de adentro. Un no sé qué que muchas quisieran, que pocos pueden explicar y mucho menos transmitir
Por Carlos Armas — Fotografía: Francisco Fernández
Tiene 27 años y un...

















