Desde siempre, culturas que jamás se conocieron, separadas por milenios, aportaron fuentes en una confluencia notable, que indica la misma dirección, coincidiendo en señalar el 2012 como “el año del gran cambio”. De esta forma, los mayas con su visión para toda la humanidad, los hopis con su mapa del futuro, Malaquías y las sucesiones papales, visionarios antiguos como Nostradamus o contemporáneos como lo informa el India Daily en artículo del 26/12/2004, refiriéndose a los monjes tibetanos que en sus visiones, son advertidos acerca del año 2012, o códigos bíblicos, descifrados con avanzadas computadoras, anuncian un cambio de era con tan increíble precisión que hasta señalan la fecha exacta: el sábado 22 de diciembre de 2012; representando un enigma que presagia un final o un nuevo comienzo, alrededor del cual se tejen numerosas especulaciones que tal vez no tengan relación con la antigua visión maya, pero que si plantean su vigencia como seres místicos iluminados por una ciencia que pareciera alcanzarnos y nos mantiene pendientes, debido a que esa civilización fue considerada como “maestra del tiempo”, por su conocimiento de la astrología, del cosmos, de la medición del tiempo y por la precisión de sus cálculos calendarios que les permitió profetizar eventos que se han cumplido, llegando a “diciembre de 2012”, donde se terminan todas las predicciones. A diferencia de otros calendarios antiguos, el maya, que comprende un período de 5125 años, no ha tenido errores. Los mayas eran expertos en astrología y matemáticas. Poseían avanzados sistemas con los cuales descubrieron que la luna tiene un lado que nunca vemos, tal y como se refleja en la puerta del Templo lunar. Así, ayudados por sus conocimientos de la conexión entre el sol y la tierra, estudiaron el tiempo y el espacio, por lo que sabían que nuestro planeta entraría en sincronización con el universo en 2012, permitiéndoles predecir: “el 21 de diciembre de 2012 los humanos entrarán en una nueva conciencia cósmica y una nueva transición espiritual hacia una nueva civilización”. Esto se conoció a través del Código de Dresde, escrito en lengua maya, encontrado por un erudito alemán en 1880, en una biblioteca semi destruida, quien tras años de labor descifró el código, traduciendo sus inscripciones encontradas en diversos lugares de la civilización maya, halladas en numerosas investigaciones arqueológicas. Mediante su calendario, los mayas conocieron el fin de su imperio, cuya destrucción no podían evitar, ni sobrevivir a ella, debido a que la etapa cíclica en la cual se produciría, se encontraba en un importante ciclo que comenzó en 3113 A .C. y que terminaría el 21 de diciembre de 2012. Ese antiguo documento ha sido utilizado por la astronomía moderna, proporcionando detalladas tablas de eclipses lunares y de otros fenómenos. De ser cierto que estamos ante un cambio de era, todos deseamos que sea sin sufrimiento y máximo beneficio. Sin embargo, muchos creen que el fin va a ser un evento horroroso que comenzará por causa de una guerra termonuclear, el impacto de un inmenso asteroide o por una plaga mortal. Tal creencia estaría basada en las imágenes expuestas por San Juan en el Libro del Apocalipsis. Otros sostienen que lo que se producirá será un cambio de conciencia en los terrícolas, por cuanto la destructora forma de vida que llevamos no podrá sostenerse indefinidamente por lo que sólo es cuestión de tiempo para que el cambio o colapso llegue. Presagio de ese colapso serían las guerras, la contaminación de los mares, los desastres radioactivos, la deforestación masiva de nuestro medio ambiente y los devastadores desastres naturales. Ahora estamos pasando de la Era de Piscis a la Era de Acuario (La Era Dorada). Era de revelaciones místicas y de la verdadera liberación de la mente, caracterizada por la iluminación individual y la hermandad, “que sólo se manifestará plenamente después de un proceso de purificación”. Este cambio de era ocurre cada dos mil años — el último coincidió con el arribo de Jesús Cristo. Entonces cada humano comenzará su recorrido individual en su interior, despertándose como buscador de la verdad y de espíritu eterno. “Todos los tesoros celestiales y los enigmas ocultos que durante generaciones no han sido resueltos se revelarán en la Era de Acuario”. El 20 de Mayo de 2012 habrá un eclipse solar en conjunción con las Pléyades, anticipo del evento astronómico y astrológico del siglo: la alineación del solsticio de invierno con el centro de la galaxia, que dará nacimiento a una nueva era. Estamos abandonando la noche estelar. Estamos en el umbral del amanecer galáctico. “En el universo todo está regido por un ciclo y como tal, cuando llega a su fin siempre vuelve a comenzar”. Acuario es el signo del hombre. “Cuando el signo del hombre venga, iluminará todas las cosas”. Mateo 24:30
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