Cuando los mismos atuendos, maquillajes y peinados se convierten en fuente de frustración, la necesidad de renovarse bajo una propuesta original es un reto intimidante, pero enriquecedor. He aquí algunas ideas para diferenciarse
Por Magaly RodríguezPruebe combinaciones: No siempre es necesario comprar todo un nuevo guardarropa para sentirse actualizado. En sus ratos libres, pruebe mezclando piezas de distintos precios, estilos, colores y procedencias; lo que tiene años esperando en el closet por ser estrenado o parece un error garrafal de compra, tal vez por fin encuentre su momento de brillar. Del mismo modo, siempre es válido mezclar productos de maquillaje para obtener nuevos tonos, o combinar dos perfumes para lograr una fragancia única. Delinear los ojos en mayor o menor grado, probar nuevos tonos de labial o cambiar la manera de aplicar las sombras o el blush le ofrecerá nuevas ideas sobre lo que más le favorece.
Busque referencias: El consejo parece paradójico, pero es bueno hacer una lista de las cualidades ideales que se buscan al vestir o maquillarse y averiguar cómo lo logran quienes ya saben reunirlas. No se trata de copiar modas a ciegas, sino de detectar pequeños detalles que se adapten bien a uno mismo al mezclarse con ideas propias. Aunque no todo lo que aparece en las revistas y la televisión luce bien en cualquiera, puede ser un buen punto de partida como fuente de inspiración. Asesórese también sobre los cortes de cabello que más le favorecen según su tipo de cabello y forma de rostro.
Personalice sus prendas: Si tiene nociones de corte y confección, puede alterar algunas piezas del guardarropa para adaptarlas mejor a su personalidad. No obstante, lo más sencillo es iniciar una colección variada de accesorios que logren imprimir un toque original sin mayor esfuerzo. Prendedores, cinturones, pulseras, collares, bufandas ligeras, accesorios para el cabello, zapatos llamativos y otras piezas son elementos que pueden hacer la diferencia entre un atuendo impersonal y uno propio.
Experimente con piezas inesperadas: Atrévase a entrar a tiendas que no acostumbra y abra sus sentidos sin prejuicios. Muchas mujeres descartan de plano usar ciertas prendas porque consideran que no les favorecen, como tops sin mangas, faldas con una longitud distinta a la acostumbrada, pantalones con otro tipo de corte o estampados llamativos. Aún así, nunca está de más llevárselas al probador para ver cómo lucen puestas, así sea por diversión. Pruebe también tallas distintas a la acostumbradas, pues en ocasiones, los resultados son gratamente sorprendentes. Del mismo modo, no le tema a la ropa usada: quien se haya hastiado de las propuestas masivas y siente que todo el mundo se viste igual, encontrará piezas interesantes en tiendas de segunda mano o en el closet de otros familiares.
Sea flexible. Tener un estilo propio no significa necesariamente vestirse siempre del mismo modo. De hecho, el hastío generalmente empieza por la repetición, el estancamiento y la poca variedad. Tome la búsqueda de su propio estilo como un juego personal, sin cronogramas forzados, y tenga en cuenta que nadie le obligará a lucir lo que no quiere. No olvide que la moda es flexible y siempre le permitirá vestirse y maquillarse con aire casual, ejecutivo, romántico, alternativo o de fiesta según su estado de ánimo, y que aún si el resultado no es perfecto, lo más importante es que sea representativo y que transmita confianza y autoestima. Más que seguir reglas autoimpuestas, lograr sentirse cómoda en la propia piel es la mejor expresión de estilo.
Revive la experiencia del Impreso On-line| < Prev | Próximo > |
|---|










