Más allá de las sales aromáticas y las cremas untuosas, existen numerosos accesorios y productos que ayudan a convertir los rituales del baño en una experiencia más placentera. He aquí algunos de los más funcionales
Por Magaly RodríguezCepillos para el cuerpo: la aparición de puntos negros y espinillas en la espalda suele dar cuenta de poros obstruidos; para mantenerlos limpios y remover las células muertas, un cepillo para el cuerpo —de mango largo, para máximo alcance— es un recurso útil. La acción exfoliante de sus cerdas también ayuda a desencajar el vello en crecimiento, lo cual facilita el rasurado de piernas y axilas y reduce la aparición de pequeños cortes. Aunque su alcance es más limitado, una loofah o esponja de fibras naturales también cumple este objetivo. Aún así, cabe acotar que los cepillos corporales y las esponjas exfoliantes no deben usarse a diario para no resecar la piel.
Cepillo para el rostro: para eliminar las impurezas que se asientan sobre el cutis durante el día —mezcla de maquillaje, grasa y smog— el uso de un cepillo facial viene como anillo al dedo. Se distingue por un cabezal pequeño y redondo con cerdas muy suaves. En combinación con los productos limpiadores para el rostro, es el utensilio perfecto para combatir los puntos negros y promover la renovación de la piel.
Toallas gigantes y batas de baño: quien prueba el enorme y reconfortante abrazo de una maxi-toalla, ya nunca querrá volver al apuro de secarse con una toalla estándar para evadir el frío al salir de la regadera. Si bien en climas invernales hay quienes adquieren un calentador de toallas —o las cuelgan sobre un radiador— para mantenerlas tibias, en países tropicales es válido colgarlas en la zona más soleada del baño. Cuando la toalla se vuelve impráctica mientras se elige la ropa o se seca el cabello, una buena bata de baño es la solución. Mientras más mullida, más cómoda.
Velas aromáticas: no sólo son interesantes por su función decorativa. Las velas aromáticas ayudan a crear una atmósfera tranquilizadora a la hora del baño. Además de una iluminación acogedora que invita al descanso, sus fragancias relajan el sistema nervioso y propician la sensación de bienestar.
Jabón líquido para el cuerpo: si bien la barra es la opción más popular, el uso de un jabón líquido para el cuerpo es un detalle que la piel aprecia. Muchos tienden a ofrecer una fórmula más benevolente que el jabón común y algunos incluso tienen propiedades exfoliantes e hidratantes. Cabe acotar que el tradicional jabón de tocador tampoco es recomendable para el rostro, que requiere productos mucho más delicados. Si se trata de la higiene de las zonas íntimas, usar un producto diseñado expresamente para lavar esta área es lo ideal, ya que ayuda a preservar el manto ácido de la piel y previene irritaciones.
Splash: para mujeres que aborrecen las texturas de las cremas o la intensidad del perfume —pero aún así quieren un aroma suave— una rociada de splash termina de refrescar la piel de todo el cuerpo después del baño. Con notas frutales o florales, estos ligeros tónicos dejan una fragancia sutil pero duradera.
Kit de manicure y pedicure: un cortauñas y una modesta lima de cartón no siempre son suficientes a la hora de arreglar las uñas en casa. En farmacias y tiendas de estética se consiguen completos juegos de utensilios para mimar manos y pies. Cortacutículas (y palitos para empujarlas), separadores para pintar las uñas de los pies, limas con distintas texturas y tijeritas son algunas de las herramientas que optimizan la tarea.
Revive la experiencia del Impreso On-line| < Prev | Próximo > |
|---|










